domingo, 30 de noviembre de 2008

EL MENSAJE DE PAZ DE B-P

Las convicciones del Movimiento Scout sobre la educación para la paz lo acompañan desde sus inicios y,están presentes en los primeros libros de Baden-Powell.

Aquel que ha seguido una carrera militar y ha sufrido los horrores de una guerra, como lo hizo B-P, es un relator privilegiado para expresar esa convicción por la paz.
Baden-Powell fue profundamente golpeado por la Primera Guerra Mundial.
Muchos dirigentes scouts perdieron la vida, entre ellos, Roland Philipps.

Escribiendo en la revista “Jamboree” en 1921, B-P dijo:
“El choque mundial de la guerra nos ha sacudido duramente a todos... La guerra nos ha advertido que bajo las modernas condiciones de desarrollo material e intelectual nosotros debemos repensarnos y hacer mejor uso de las ventajas de la civilización, de lo contrario este castigo infernal de un conflicto brutal, del cual hemos tenido una prueba, nos aplastará finalmente.”

Uno de los temas más recurrentes en los libros de B-P es la idea del Movimiento Scout como una hermandad mundial, capaz de inspirar sentimientos de tolerancia, fraternidad, comprensión, imparcialidad y justicia sobre la Tierra.

Nuestro fundador destaca que los valores expresados en la Promesa Scout un camino para prevenir guerras y conflictos:
“Nuestra Promesa y Ley Scout, cuando nosotros realmente las ponemos en práctica restamos toda ocasión para guerras y conflictos entre naciones.”

En 1916, Baden-Powell convoca a un Jamboree Mundial para celebrar el décimo aniversario del Scoutismo. La fecha original eran en junio de 1918, al finalizar la guerra para difundir los ideales y métodos del movimiento y promover el espíritu de hermandad en la nueva generación por todo el mundo.

Lamentablemente la guerra continuó y el Jamboree recién fue celebrado en 1920 en Olympia.

En la ceremonia de clausura en el Crystal Palace BADEN-POWELL lanzó un desafío:
“Hermanos Scout, yo les pido hacer una solemne elección... Existen diferencias entre las personas del mundo en pensamientos y sentimientos, así como en el idioma y cuerpo. La guerra nos enseñó que si una nación trata de imponer su voluntad particular sobre otras, son devueltas reacciones crueles. En cambio, el Jamboree nos ha enseñado que si ejercitamos la comprensión mutua y el intercambio, se logra la comprensión y la armonía. Si esta es su voluntad, nos iremos de aquí con la plena convicción que desarrollaremos entre nosotros mismos y nuestros jóvenes la camaradería, a través del espíritu mundial de Hermandad Scout, para que ayudemos a desarrollar la paz y felicidad en el mundo y la buena voluntad entre los hombres.”

Desde los inicios B-P marcó el vínculo entre la educación para la paz y los objetivos del Movimiento Scout.
En la edición de octubre de 1932 de la revista “Jamboree” escribió:
“Nuestro objetivo es educar la próxima generación como ciudadanos útiles y desarrollar la buena voluntad y paz en el mundo a través de la camaradería y cooperación, en lugar de la rivalidad entre clases, credos y países la cual ha producido en el pasado tantas guerras y desasosiego. Consideramos a todos los hombres como hermanos, hijos de un mismo Padre, de entre quienes la felicidad puede ser lograda únicamente a través del desarrollo de la tolerancia mutua y la buena voluntad.”

En la próxima entrada profundizaremos a partir de estas convicciones iniciales.
Espero que les resulte útil para compartir en sus Grupos.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
(Por favor, si deseas compartir un comentario desde el respeto y la comprensión del otro, anímate en el link más abajo)

lunes, 24 de noviembre de 2008

Construyendo la paz desde el Metodo Scout

La entrada anterior fue titulada "El método scout es...la educación en ciudadanía desde los ojos de B-P".

Retomando la conclusión recordamos que nuestro objetivo de construir «ciudadanía» en alianza, en la sociedad de jóvenes y adultos, se expresa en los órganos de gobierno de la rama aplicando el Método Scout.

A partir de ese punto, les propongo reflexionar sobre el rol del Movimiento Scout como constructor de la paz y promotor del desarrollo de las comunidades locales.

¿Te parecen palabras grandilocuentes sin mucho sentido?

Vamos a bajar a tierra...

Para empezar quiero dar un marco a lo que entendemos por “construir la paz” desde el Movimiento Scout.
En la Conferencia Scout Mundial de Paris en julio de 1990 el Secretario General de la Organización Mundial del Movimiento Scout definió que:
“La paz no es simplemente la ausencia de violencia. La paz es un proceso dinámico de colaboración entre todos, estados y personas. Esta colaboración debe estar basada tanto en el respeto por la libertad, independencia, soberanía nacional, igualdad, respeto por la ley, derechos humanos, como también en una justa y equitativa distribución de los recursos para atender las necesidades de las personas.”

Este sentido amplio, el concepto de paz contiene TRES dimensiones:

  • La primera dimensión viene a la mente espontáneamente: pensar la “paz” como lo opuesto a “conflicto”.
  • La segunda dimensión se refiere a las relaciones personales, interpersonales e interculturales. Es decir, la Paz es considerada desde el punto de vista del desarrollo individual y su relación con los demás, incluyendo las relaciones entre culturas.
  • La tercer dimensión abarca las relaciones entre la humanidad y los recursos disponibles: por un lado, una distribución más justa de esos recursos entre todos en orden a satisfacer las necesidades personales (por ejemplo: cuestiones de justicia y equidad) y, por otro lado, las relaciones entre la humanidad y el ambiente.

Esta es una definición que vincula explícitamente paz y justicia y entiende que no puede haber paz sin justicia, pero tampoco puede haber justicia sin paz.

A partir de estos 3 sentidos, los invito a reflexionar en su Consejo de Grupo la contribución del Movimiento a la paz Scout en su comunidad cercana.

En las próximas entradas, iremos "desgranando" estas ideas.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

(Si quieres dejar comentarios sobre esta entrada o las previas, por favor, hazlo respetando siempre los valores de la Ley y Promesa)

domingo, 16 de noviembre de 2008

El método scout es... ...la educación en ciudadanía desde los ojos de B-P

En las entradas anteriores venimos reflexionando sobre la invitación de Baden-Powell de ser "más scout para ser mejores ciudadanos".

Así hemos planteado algunas de las dificultades que pueden aparecer en la actividad semanal de nuestros Grupos Scouts.

Los obstáculos al ejercicio de la ciudadanía analizados si no los resolvemos nos pueden llevar a la consolidación de prácticas más inequitativas.

Ese "riesgo" está latente si no superamos pronto esos escollos que surgen aunque promovamos en el discurso los derechos de los jóvenes.

Casi sin notarlo, ni quererlo, pueden "colarse" limitaciones al ejercicio de la ciudadanía activa y, transformarla en una "ciudadanía pasiva", la de meros espectadores de la vida, situación que Baden-Powell criticó fuertemente.

Por otro lado, cuando hablamos de apatía o cinismo de los jóvenes o de «ciudadanía latente», atrás están insuficientes incentivos para que encuentren motivos (y motivación) para participar.

Baden-Powell decía en sus "Notas para instructores" complementarias de su libro "Escultismo para Muchachos":

"Los muchachos de la nación están llenos de entusiasmo y espíritu, y solamente quieren que se les oriente en la dirección correcta para convertirse en ciudadanos buenos y útiles. Mucho de este espléndido material se pierde, ¡peor que éso!, se permite que se vuelva dañino a la nación por falta de educación, por falta de una mano que guíe a los chicos en la crisis de su vida, cuando están en la disyuntiva donde su futuro se bifurca al bien o al mal.
Ellos se convertirán en los padres de más chicos, que se supone que deben adiestrar en la línea correcta de la buena ciudadanía, cuando en realidad ellos mismos no tienen la más somera idea de la palabra. Y no es culpa suya únicamente."

La educación en la participación y en ciudadanía activa debe ser prioritaria para el Consejo de Grupo como comunidad educativa que supervisa las prácticas pedagógicas de cada sección y, en consecuencia, debe estar presente desde la edad más temprana.

Nuestro objetivo debe ser la «ciudadanía construida» en alianza, en la sociedad de jóvenes y adultos, que se expresa en los órganos de gobierno de la rama.

El primer paso es el rol protagónico de los niños, niñas y jóvenes en la propuesta y selección de las actividades que realizarán y su involucramiento directo en la organización y evaluación de las mismas, siempre con el acompañamiento atento de los voluntarios adultos.

Cuando ese rol protagónico cede ante una participación de los educadores scouts que desplaza a los los jóvenes, sin quererlo, aunque en el discurso propongamos otra cosa, vamos imponiendo la idea del "hermano mayor" (en el sentido de Orwell) que nos dice lo que nos conviene.

La ciudadanía activa es la principal herramienta con la que contamos y nace de aplicar el Método Scout como un sistema de auto educación progresiva basado sobre:
  • Una promesa y una ley (educación en valores)
  • Una educación por la acción (aprender haciendo)
  • La participación activa en la vida de pequeños grupos (como por ejemplo: la patrulla o el equipo), con la ayuda de adultos que los acompañan y aconsejan atentamente y, que incluye el descubrimiento y aceptación de responsabilidades, la formación en la autogestión tendiente al desarrollo del carácter, el acceso a la especialización y competencia, a la confianza en sí mismo, al sentido de servicio y a la aptitud para cooperar y también para liderar.
  • Programas progresivos y atrayentes, compuestos por actividades diversas basadas en los centros de interés de los participantes, que incluyan juegos, técnicas útiles y asumir servicios a la comunidad; estas actividades se realizan principalmente al aire libre, en contacto con la naturaleza.
No es menor lograr que todos los voluntarios logren comprender cómo los Scouts nos proponemos dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos.

No es solamente plantando un árbol o juntando alimentos para los inundados.

La educación en buena ciudadanía que Baden-Powell propone es asumir un rol activo en la sociedad para todos contemos con los mismos derechos y trabajar directamente, en el territorio, para lograr una sociedad más igual.

Es el poner manos a la obra para tomar parte en el juego como invita Baden-Powell en la Fogata 26 de su libro "Escultismo para Muchachos".

Ser ciudadano es mucho más que ser "vecino" o ser habitante de un país.

Ser ciudadano es asumir que uno tiene derechos inalienables reconocidos por la Constitución y las leyes y, en consecuencia, actuar responsable y activamente para que esos derechos le "lleguen" a todos por igual.

En ese ser "más scout para ser mejores ciudadanos", no pretendemos reemplazar al Estado (quien debe intervenir en las tensiones entre los factores de poder y los ciudadanos tutelando derechos), sino que actuamos en nuestra comunidad cercana acercando a los más alejados a esos derechos y aportando nuestro pequeño "granito de arena" para transformar las estructuras injustas en otras más justas que incluyan a más personas.

Ese es el mensaje que 100 años atrás B-P nos dejó en "Escultismo para Muchachos" y sus posteriores libros, lamentablemente luego corrió mucha agua bajo el puente y parte de esa propuesta de ciudadanía activa fue girando hacia otros caminos.

Tal vez releer la mencionada Fogata 26 sea el primer paso para refrescar nuestra mirada.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Limitamos la ciudadanía en nuestros Grupos Scouts?

Desde nuestros proyectos y empresas en el Grupo Scout podemos enfrentarnos a distintas formas de limitaciones de la ciudadanía, una de ellas es la "denegación de la ciudadanía".

¿Qué es la "denegación de la ciudadanía"?

La ciudadanía denegada es cuando se nos niega la posibilidad práctica de ejercer ciudadanía.

Esa situación se puede dar tanto en la comunidad donde vivimos como puertas adentro del Grupo Scout.
Puede ser por discriminación, por ausencia de espacios de participación en nuestro Grupo (o en los organismos de rama) y, también porque no podemos acceder a la información y el conocimiento necesarios para ejercer la ciudadanía.

Las limitaciones para acceder a esa información y conocimientos a veces son por "peajes" en la información que nos llega (las novedades quedan guardadas en algún cajón), pero otras veces se debe a que la información está en un lenguaje difícil que no manejamos.

¿Cómo recuperamos la ciudadanía que nos es denegada?

En los proyectos y empresas de nuestros Grupos Scouts debemos promover que se valore la diversidad cultural porque a veces, la "cultura dominante" desprecia a las "culturas minoritarias".

En lo interno del Grupo, alguna vez hemos visto que cuando se integran nuevos jóvenes a una sección, los que estaban "de antes" les hacen "pagar el derecho de piso". A estos "nuevos" se les deniega su ciudadanía.

La Carta de Marcha, la Carta de Comunidad, la Ley Scout... normas de convivencia para superar las limitaciones

Un primer paso para superar estas actitudes es acordar "Normas de convivencia" (como la "Carta de Comunidad" en la Rama Rovers o la "Carta de Marcha" en la Rama Caminantes) que promueva esta tolerancia en la práctica, eliminando la exclusión por discriminación; y asegurando la transmisión de los conocimientos para ejercer su ciudadanía, sin "cláusulas secretas" que sólo pueden conocer los que han realizado determinada ceremonia.

¿Y hacia afuera? ¿En nuestra relación con la comunidad más cercana?

Para empezar es necesario volver a las fuentes.
Cuando releemos los libros de Baden-Powell descubrimos el concepto de "ciudadanía activa", concepto que, con el pasar de los años, fue tergiversado por sucesivas traducciones (malas traducciones) de sus libros y por supuestos "libros complementarios" como las publicaciones de Gilcraft, que definitivamente trastocaron los conceptos originales del fundador del Movimiento Scout.

Ese giro no fue accidental, hay que interpretarlo en el contexto de los últimos 70 años y las tensiones entre democracia y fascismo y, posteriormente la "Guerra Fría" y el temor al avance del comunismo en las asociaciones scouts occidentales.

Todos tenemos presentes que el pivot que articula el Método Scout es la Ley Scout y el compromiso de llevar a la práctica diariamente, en cuanto de mí dependa, a través de la Promesa Scout.

El concepto de Patria que Baden-Powell transmite en sus primeras ediciones se relaciona con la ciudadanía activa y cómo el Scout participa responsablemente de su comunidad para dejar el mundo un poco mejor, interactuando activamente con los otros. En tal sentido, B-P habla de Patria en el sentido de Patria lo ligado a lo común que compartimos con quienes componen nuestra nación, como una identidad y un sentido de pertenencia a un pueblo, los afectos entre quienes convivimos en ese espacio en el cual estudiamos, trabajamos y, en definitiva construimos junto con otros.

Frente a las amenazas externas antes mencionadas (fascismo, comunismo) en el discurso de muchas asociaciones scouts dicho concepto de Patria fue virando hacia el ser un "ciudadano pasivo", un espectador que se limita a cumplir las leyes y acatar lo que las autoridades impongan.

De aquí el artículo de la Ley Scout redactado como "obedece sin réplicas" que subsistió en nuestras asociaciones por varias décadas en dichos períodos.

El obedecer sin réplicas y el "no te metas" trasladaron el objetivo de la ciudadanía activa hacia un mero "hacer cosas buenas", es decir, juntar ropa para los "pobres" (pero no hacer nada por cambiar su realidad), ayudar a cortar el trànsito en los actos cívicos o religiosos del barrio, ayudar a la anciana a cruzar la calle o armar un refugio para pajaritos en la plaza pública.

Pongo estos ejemplos, un tanto caricaturescos, con el objetivo de poner en evidencia hacia donde giró el concepto original de la ciudadanía activa e incentivar la mirada crítica para que revisemos ciertas prácticas que damos por habituales.

Queda aún mucho por decir, pero dejo un inicio para retomar en futuros posteos: consecuencia de todo ese viraje hacia el discurso y el ser espectadores en lugar de participantes activos es el diseño que le hemos dado a los espacios de participación de los jóvenes.

¿Está bien que los Foros de Jóvenes se limiten a llamar a expertos que dan clases magistrales, sentarse horas a discutir cuestiones obvias y quedarnos con la conciencia tranquila porque hicimos un par de recomendaciones que luego nadie se ocupa de llevar a la práctica?

¿Es eso construir "ciudadanía activa"?

Todavía hay mucho más para pensar desde nuestras prácticas educativas, pero la seguimos en próximas entradas del blog.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout: