domingo, 17 de mayo de 2009

La ley: termómetro de la vida de tu unidad

La Ley no debe ser una referencia abstracta, no es un cuadro viejo que quedó pegado en la pared del rincón de patrulla.
Para que tenga peso en la vida del grupo las reglas que se acuerden deben basarse en la Ley y la Promesa.
La vida de cualquier unidad, no importa la rama que sea, inevitablemente involucra conflictos.
Al final de cada sábado o al terminar una jornada de campamento, cada unidad debería tener el hábito de dedicar un tiempo a discutir las cuestiones importantes que han afectado a la vida de grupo.
Varias veces hemos dicho que acción, oración, reflexión y evaluación son momentos del mismo hecho educativo. Por eso, primero en consejos de patrulla o equipo y luego en la asamblea de unidad debiera conversarse:
  • ¿Cómo se ha sentido cada uno?
  • ¿Qué ha observado respecto del cumplimiento de compromisos y tareas asumidas?
  • ¿Cómo nos hemos comportado con los demás?
En esos breves momentos es posible que surjan cosas positivas y también negativas. Tal vez algunos no han cumplido sus tareas; puede ser que otro haya hecho trampa en un juego; o que un equipo no realizó una actividad comprometida porque no llegaron a ponerse de acuerdo.
Esta tendencia a destacar errores es común, pero debemos alentar el equilibrio. Seguramente también habrá un equipo que perseveró en su misión a pesar de las dificultades; una patrulla que descubrió en la práctica el significado de "el mayor protege al menor".
Si los dirigentes logran encauzar la discusión sin imponer sus visión, los jóvenes irán mejorando las reglas de convivencia sábado a sábado. Las reglas, si se basan en la Ley Scout, pueden ser discutidas, modificadas y acordadas por todos cada vez que sea necesario.
Así, si se vuelve un hábito para la unidad, el compromiso de vivir de acuerdo a la Ley que hicieron al formular su Promesa Scout se hará realidad casi sin darse cuenta.
Este camino que va desde aceptar las reglas del grupo hacia la adopción de valores compartidos es una progresión en el desarrollo personal y comunitario que se va dando paso a paso.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao
Publicar un comentario