lunes, 26 de enero de 2009

El Scout es respetuoso y hermano de todos

El respeto es como un espejo.
Si el otro encuentra que es respetado, te respetará también.
En "Rema tu propia canoa" B-P al hablar de la Buena Voluntad dice:
"Si no tienes miedo de las personas que conoces y no te disgustan, ellos tampoco tendrán sospechas o temor de tí y se inclinarán a ser tus amigos. Eso es lo que los Scouts encuentran en sus Jamborees Internacionales, cuando se reúnen con miles de scouts de otros países".
La primera hermandad que vive el scout es la de aquellos que comparten los mismos valores expresados en la Ley y la Promesa.
Esa hermandad trasciende las creencias religiosas de cada uno, su situación económica y social y, cuando empezamos a viajar y participamos de Campamentos y Jamborees, también trasciende lo local.
En "Escultismo para Muchachos" encontramos como se conjugan el respeto y el sentirse hermano de todos:
"El Scout respeta a los otros tal como son y saca de ello el mejor provecho posible... Si despreciáis a otros solamente porque pertenecen a hogares más pobres que el vuestro, sois unos jactansiosos. Si odiáis a otros porque nacieron más ricos que vosotros, sois unos tontos...Los Scouts de todas las partes del mundo son embajadores de buena voluntad que se dedican a hacer amigos echando por tierra las barreras de color, credo y clase social".
Aquel que cultiva en su corazón la semilla de la lealtad, la fidelidad, la cortesía, la generosidad y la solidaridad, como hemos visto previamente, es lógico que no sea indiferente frente al otro.
Baden-Powell eligió cuidadosamente estas virtudes a desarrollar porque todas llevan a la razón de ser del scout: la servicialidad y la bondad.
Ser hermano de todos, es reconocer que todos somos hijos de un mismo padre, más allá de las convicciones de fe de cada uno.Es una actitud de tolerar, ser paciente con el otro, respetar sus convicciones y saber perdonar sin guardar rencor.
Espero que estas ideas sueltas les permitan iniciar una charla amable con su Consejo de Grupo o Equipo Distrital y reflexionar sobre cómo se va hilvanando el tejido que Baden-Powell presentó 100 años atrás.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

lunes, 19 de enero de 2009

El Scout es generoso, cortés y solidario

Este artículo refleja un trípode de virtudes.

La primer pata del trípode es la solidaridad.
Ser solidario es pensar en el otro, más allá de los intereses personales.
Es actuar sin buscar recompensa.
La recompensa es saber que hago el bien.
El actuar solidariamente lleva a la segunda pata del trípode.

La segunda pata del trípode es la generosidad.
Ser generoso es superar el egoísmo individualista.
No buscar solamente lo que es de provecho para uno mismo.
Estas actitudes se siembran poco a poco en el corazón del scout a través de una semilla.

Esa semilla es la Buena Acción diaria.
Al respecto Baden-Powell dice:

“El Scout debe hacer su buena acción antes de cualquier otra cosa, aún con detrimento de sus gustos o de su comodidad. Cuando el Scout se encuentra en duda entre dos cosas que pueda hacer, se preguntará cuál de las dos es más útil al prójimo y, ésa es la que debe hacer.”

La tercera pata del trípode es la cortesía.
Dice el refrán que: “lo cortés no quita lo valiente”. Ser valiente no es ser rudo.
Tratar cortésmente al otro es demostrarle que lo valoramos, lo encontramos valioso.
Ser cortés es ser amable con todos.
Ser amable es mucho más que ser educado.
Ser amable es hacerlo con una sonrisa.

B-P imagina en sus libros al Caballero como el arquetipo que reúne estos valores.

Les dejo un par de preguntas para una charla con su Consejo de Grupo o Distrito:

  • ¿Somos generosos con quienes nos acompañan?
  • ¿Nos cuesta resignar un poco de lo nuestro para que el otro sienta que él también gana algo?
    ¿Somos amables, sin dejar de ser firmes, cuando defendemos algo que creemos justo?
    Cuándo “la frazada es corta”, ¿nos cuesta pensar también en el otro?

Les dejo estas pocas ideas para reflexionar.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

jueves, 15 de enero de 2009

El scout es leal y digno de toda confianza

Ser leal significa ser fiel.
Cuando B-P plantea la fidelidad desde la instrucción en buena ciudadanía, lo hace en referencia a "la Patria, los padres, los jefes y los subordinados".
Esta idea central de sus libros "Escultismo para muchachos" y "Roverismo hacia el Éxito" se apoyan en la segunda parte del enunciado.
Se le debe fidelidad a aquellos en quienes se tiene confianza: las autoridades legítimamente constituídas del país, los padres y los Jefes, quienes recibieron la misión de guiarnos por el buen camino hacia nuestro desarrollo personal.
¡Qué expresión de confianza en las "instituciones" la que hace B-P!
Hoy, luego de algunos desencantos que hemos vivido, hasta puede parecernos ingenua.
Pero ahí está la genialidad de toda la pedagogía del Movimiento Scout.
El construir un mundo mejor puede parecer a muchos una utopía, pero empieza confiando en el que tengo alrededor y, dando uno mismo el primer paso siendo digno de toda confianza.
Si yo confío en el otro y, el otro me reconoce como una persona confiable, a partir de ahí, casi no hay límites en lograr lo que nos propongamos hacer.
Y el límite es, entre otras cosas, la fidelidad hacia los demás (la Patria, los padres, los jefes y los subordinados).
Aquel que es fiel a los demás, que no los perjudicaría, ¿no se vuelve "automáticamente" digno de toda confianza?
Y, para cerrar esta trama que estamos tejiendo, volvemos un punto sobre la entrada previa.
Aquella persona que por su honor promete ser fiel y digno de confianza tiene una valoración tan importante de lo que vale la vida que lo único que le preocupa es el juicio de Dios y de su conciencia.
  • ¿Nos tenemos confianza nosotros mismos?
  • ¿Tenemos confianza en quienes colaboran con nosotros en el Grupo, Distrito, etc.?
  • ¿Somos fieles a ellos?
Les dejo estas pocas ideas para reflexionar.
Espero les sean útiles.
No duden en acercar sus comentarios.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

lunes, 5 de enero de 2009

El Scout ama a Dios y vive plenamente su Fe

En la entrada anterior, presentamos que el compromiso con los valores expresados en la Ley Scout es una guía de las acciones y no una lista de prohibiciones.

La Ley Scout educa, a partir del "aprender haciendo", el desarrollo del carácter.

Estas 10 proposiciones positivas elegidas por Baden-Powell son el núcleo del Método Scout y, alrededor de este centro giran los demás elementos.

Hoy vamos a "poner la lupa" sobre la primera proposición: la vivencia de la propia fe...

El Proyecto Educativo define una educación integral de la persona, tanto sea en su relación con Dios, como con los demás y consigo mismo.

Este respeto de la pluralidad humana nos empuja a buscar el equilibrio entre las diversas dimensiones de la persona, comprendiendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona y su encuentro con Dios.

En su tarea educativa, es sumamente prudente que los dirigentes ayuden al discernimiento, en coherencia con nuestro Proyecto Educativo, para evitar la incoherencia entre los principios del Movimiento Scout y los propios principios religiosos.

En 2001 la Oficina Scout Mundial publicó "El Movimiento Scout y el desarrollo espiritual" donde expresa que:
El Movimiento Scout ayuda, motiva y alienta al fiel de cada religión a ser “verdadero católico”, “verdadero musulmán”, “verdadero budista”, etc.

Esta afirmación se apoya en lo que B-P escribió en Escultismo para Muchachos:


“un hombre no vale nada si no cree en Dios y no obedece sus leyes; por lo tanto, todo Scout debe tener una religión”.

Si caminamos unidos por los mismos principios y por un compromiso con esos principios que hemos asumido libre y voluntariamente, nuestra invitación debe llegar a todos sin distinción de credo.

Por eso, el Movimiento Scout no hace preferencia por una opción religiosa, sino que se ofrece como compañero de senda de todos aquellos que caminan en la búsqueda de Dios, invitándolos a vivir plenamente su Fe con honestidad y alegría y a dar testimonio de su compromiso.

Propiciar un espacio educativo para amar a Dios y vivir plenamente la propia opción de fe es:
  • trascender el mundo material.
  • un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.
  • adherir a principios y valores espirituales.
  • dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.
  • respetar las convicciones religiosas de los demás.
En algunos casos el Grupo Scout se constituye en el seno de una comunidad de fe, si es así y opta por una conformación "homogénea en lo religioso", el Movimiento Scout los invita a asumir el anuncio de su Fe y a vivirlo en la comunidad de la iglesia en la cual se congregan, siendo fieles a sus convicciones, signos, liturgias y celebraciones.

Pero, para cerrar, quiero rescatar la genialidad de B-P en su pedagogía, la Fe no debe vivirse como una obligación, el Movimiento Scout invita a vivir ALEGREMENTE la propia Fe.

No dudamos que un joven que logra incorporar esta óptica tiene un sentido espiritual para su vida que trasciende el mundo material, a la vez que se libera de posiciones sectarias.

En la próxima entrada nos enfocamos en la lealtad y el ser digno de confianza.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout: