domingo, 31 de mayo de 2015

EL ASESORAMIENTO EN LA TAREA DE ANIMACIÓN TERRITORIAL DE PROGRAMA DE JÓVENES

El Asistente de Programa en su tarea de Animación Territorial del Programa de Jóvenes ejerce el asesoramiento como un intercambio de información con los educadores del territorio para mejorar el desempeño de éstos. 


Sugerimos que esta relación de asesoramiento se exprese en un acuerdo entre ambas partes en el cual se expliciten ciertas reglas mínimas que garanticen un buen asesoramiento. A dicho acuerdo lo llamaremos el “contrato de la animación territorial”.

El éxito del asesoramiento parte de la base de que los actores del territorio reconozcan en el Animador Territorial de Programa que éste tiene las competencias necesarias para asesorarlos (experiencias, saberes,información).

Sin embargo, para que la mochila no parezca tan pesada, aclaramos que esto no quiere decir que tiene todas las respuestas, pero si la capacidad de orientar, indicar la consulta a otros especialistas, recomendar material bibliográfico o la capacitación pertinente.

El asesoramiento implica tareas a realizar por el asesor y el asesorado donde la responsabilidad es compartida e involucra a ambos de distintas maneras.

Si bien no proponemos un formato formal de “contrato” por escrito, sería altamente deseable ponerse de acuerdo entre el Animador Territorial y el asesorado respecto de:
  • El período que abarcará
  • los compromisos que asume cada parte
  • los objetivos de la asistencia
  • las acciones que se realizarán
Para asegurarnos el éxito del asesoramiento debemos evitar:
  • Poner el acento en aspectos personales, incluso en términos de agradables o desagradables, en lugar del desempeño en la tarea,
  • Señalar exclusivamente problemas, dificultades o debilidades, en lugar de destacar también los logros,
  • Formular críticas sin proponer o sugerir ideas que permitan superar o modificar las situaciones problemáticas,
  • Eludir los temas problemáticos, desestimando la capacidad de percepción del supervisado. Si esta situación se producen en repetidas ocasiones, termina por invalidar el proceso de supervisión,
  • Hablar de aspectos generales, ideales y no abordar cuestiones operativas y prácticas,
  • Favorecer una situación de dependencia por parte de los supervisados, quienes sólo pide “recetas” al supervisor.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

jueves, 21 de mayo de 2015

LAS CINCO ETAPAS DE LA SUPERVISIÓN DEL PROGRAMA EN EL MOVIMIENTO SCOUT

La semana pasada señalamos que la supervisión era fijar la mirada y que la "lente" del "observador" amplía la imagen del objeto sobre el cual posa su mirada en relación al contexto.

Para que la supervisión del Programa no se reduzca a un control superficial sino a discernir los problemas reales y, a partir de su identificación, prestar el asesoramiento, les sugerimos primero seguir un proceso de cinco etapas:

1.      Período preparatorio de la supervisión: El equipo de Animación Territorial del Programa junto con los educadores scouts del territorio a supervisar, se reúnen e intercambian ideas, llegando a acuerdos sobre las tareas que se realizarán, los objetivos que las orientarán, las funciones y roles respectivos y los tiempos previstos. El sentido de esta etapa es consensuar estas acciones para atenuar las resistencias que pudieran surgir.

2.      Período de observación en el proceso de supervisión: Es la etapa del relevamiento de datos con “objetividad”. Se presenta como un momento en el cual se pone en juego la dinámica observador-observado. A veces resulta necesario recortar el campo a observar, sin que se pierda significatividad y sin desconocer el contexto en el que se inserta.

3.      Período de análisis en el proceso de supervisión: Las dos partes efectúan un análisis crítico y una interpretación de los hechos relevados. Cada uno puede pensar, reflexionar y relatar sus percepciones sobre la situación, y sus explicaciones sobre ella. Esto supone una mirada sincera, que reconozca elementos positivos y negativos, que invite a la reflexión y a la puesta en marcha de mecanismos apropiados para intervenir en cada caso.

4.      Período de retroalimentación en el proceso de supervisión: Es el momento en el que el equipo de Animación Territorial de Programa aporta algunas alternativas superadoras a la situación. Se constituye como una instancia formativa y de perfeccionamiento de los actores involucrados. No siempre tendrán las respuestas para cada problema, pero podrán, tal vez, sugerir preguntas que inicien una reflexión o que orienten la mirada hacia los recursos disponibles en el propio territorio, en la comunidad, o fuera de ella.

5.      Período de evaluación del proceso de supervisión: Implica revisar lo sucedido en las etapas anteriores para que los actores incluidos puedan emitir juicios valorativos sobre las mismas. Constituye un modo de enriquecer la tarea de supervisión y que la evaluación, apoyada en el control, pero no limitada exclusivamente a él, pierda para los actores la connotación negativa.

Si bien estas etapas nos resultan conocidas y, tienen cierta relación con los momentos de la Animación Territorial que ya reseñamos previamente, muchas veces suelen presentar inconvenientes a la hora de ponerlas en juego.
La semana próxima, entonces, reflexionaremos juntos sobre el asesoramiento en la Animación Territorial del Programa de Jóvenes.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

El Programa de Jóvenes en el Siglo 21:https://docs.google.com/file/d/0BxGyqT31aJgFVzFoRV9wX2FwWlU/edit?usp=sharing
El Blog del Educador Scout: http://scouts2012.blogspot.com 
La Biblioteca de Scouts2012 – recursos educativos:http://www.reocities.com/scouts2012

sábado, 16 de mayo de 2015

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE SUPERVISIÓN

Llegados a este punto de la reflexión semanal que venimos sosteniendo sobre la Animación Territorial del Programa de Jóvenes, nos parece oportuno aclarar qué entendemos por Supervisión del Programa en el Movimiento Scout.


Es habitual que se asocie el concepto de Supervisión a control, a evaluación, a verificación o a inspección.
Los invitamos a dejar a un lado los conceptos previos y a reflexionar sobre el nombre desde nuestra visión educativa, es decir, pensar la supervisión como la visión, la mirada.

Jugando con las palabras podemos decir que la supervisión se refiere a la acción de VER y que un supervisor es un medio.

Asociando estas ideas, la "lente" del "observador" amplía la imagen de un objeto que es enfocado en relación a su contexto, un fondo en el que se recorta y con el que se contrasta.

A la interpretación anterior, y siguiendo con los juegos de palabras, le sumamos otro significado complementario: visar es reconocer o examinar un documento, poniendo en él el visto bueno.

Para no complicarla mucho más, cuando hablamos de supervisión como una de las tareas de Animación Territorial del Programa de Jóvenes estaremos refiriéndonos a:
  • la lente a través de la cual miramos, 
  • al observador que se enfoca en el objeto observado sin abstraerse del contexto y, 
  • también a reconocer, validar y examinar.

Para cerrar, destacamos dos aspectos íntimamente relacionados con la tarea de supervisión del Animador Territorial de Programa: la evaluación, por un lado, y el asesoramiento o ayuda profesional,por el otro.

Siguiendo con la línea de trabajo que hemos planteado les proponemos que la evaluación no se reduzca a un control sino a discernir los problemas reales y, a partir de su identificación, prestar el asesoramiento.

En tal sentido, respecto del asesoramiento profesional, apoyado en los datos relevados en la evaluación, debemos promoverlo como el medio privilegiado para mejorar el desempeño de los actores del territorio, al tiempo que puede constituirse en un mecanismo de motivación hacia la tarea.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

¿DÓNDE SE VE EL PROGRAMA DE JÓVENES EN ACCIÓN?

El Programa de Jóvenes se pone en acción en el territorio.

Principalmente en el “territorio” propio de cada Grupo Scout.

Es allí donde debemos buscar, en primera instancia, la información sobre la cual realizaremos el análisis y la comprensión de la situación del programa de jóvenes en ese territorio.

Pero el programa de jóvenes como tal, es un concepto demasiado amplio, para acotar nuestro nivel de análisis y observación recurrimos a dos conceptos: la vida de grupo y las prácticas educativas.

La vida de grupo: es la “clima educativo” que se percibe encada sección,  resultante de la interacción armónica de todos los elementos del Método Scout.
  • La riqueza de la convivencia de los pequeños grupos y la Sección, 
  • el testimonio personal y la actitud acogedora de los educadores,
  • el atractivo de las actividades que se realizan, el desafío del logro de objetivos personales, la vivencia de los valores de la ley Scout,
  • el compromiso que genera la Promesa Scout,
  • el sentido de propósito que genera el marco simbólico,
  • la atracción de la vida al aire libre,
  • la satisfacción obtenida por el servicio a las demás personas,
  • los mecanismos democráticos utilizados para la toma de decisiones,
  • los juegos, los cantos, en fin todo lo que ocurre en la Sección producto de la aplicación articulada del Método Scout.

Se denominan “prácticas educativas” al conjunto de actividades que los educadores scouts realizan para el desempeño de su función como educadores.
Funciones tales como: el planeamiento,organización y ejecución de las actividades educativas, el diseño de la sección, el seguimiento de la progresión personal…

La utilización de estos dos conceptos, como objetos de análisis, nos ayudarán a indagar sobre la aplicación del programa de jóvenes específicamente en cada territorio.

Desde su punto de vista ¿cuáles serían los elementos de análisis para evaluar el funcionamiento del programa en un territorio como un distrito o zona?

La semana próxima reflexionaremos juntos sobre el concepto de Supervisión en el Programa de Jóvenes.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout: