viernes, 22 de marzo de 2013

Polifemo y "Nadie", la búsqueda de identidad de los jóvenes

Cuando Ulises y sus compañeros son capturados por el cíclope Polifemo, el gigante los deposita al fondo de su cueva y los mantiene prisioneros para irlos comiendo de a uno.
Ulises piensa en una trampa y le dice que se llama "Nadie" para engañarlo a Polifemo:

"¿Por qué tan enojado, oh Polifemo, gritas de semejante modo en la divina noche, despertándonos a todos?¿Acaso algún hombre se lleva tus ovejas mal de tu grado? ¿O, por ventura, te matan con engaño o con fuerza?
Respondióles desde la cueva el robusto Polifemo: —¡Oh, amigos! "Nadie" me mata con engaño, no con fuerza.
Y ellos le contestaron con estas aladas palabras: —Pues si nadie te hace fuerza, ya que estás solo, no es posible evitar la enfermedad que envía el gran Zeus, pero, ruega a tu padre, el soberano Poseidón.Apenas acabaron de hablar, se fueron todos..."

Ulises recién recupera su identidad después de regresar a su barco y ubicarse lejos de la costa.
Pero en una juventud que se prolonga por tanto tiempo, la construcción de la propia identidad y del propio proyecto de vida se vuelve dificultoso.

¿Qué hubiera pasado si Ulises seguía siendo Nadie durante muchos años?, ¿se habría terminado creyendo que era Nadie en lugar de Ulises?

El joven que está construyendo su identidad, por lo general, no se gusta a sí mismo porque aún no definió quién es o quién quiere ser.
Es como ser otro, ser Nadie, pero no ocasionalmente como Ulises para escaparse de Polifemo, sino de forma más prolongada.

Por eso, muchas veces, vemos que grupos de jóvenes solamente buscan llamar la atención, intentar ser alguien dentro de un tribu o grupo urbano, vestirse o peinarse como determinada banda de música, meterse de lleno en alguna “barrabrava” de un equipo deportivo, armar un grupito que sale a pintar grafittis en paredes y vagones del tren y subte...


Lamentablemente los modelos más visibles son futbolistas multimillonarios o estrellas “fugaces” de concursos televisivos de canto o baile.

Sin embargo, no todos los grupos de pertenencia son negativos, la dificultad de los jóvenes pasa por identificar cuáles poseen tendencias anti-sociales y cuánto tiempo les lleva darse cuenta de ello una vez que están metidos adentro.

Frente a ello, el desafío del Movimiento Scout es generar espacios para que cada joven pueda elaborar una identidad propia autónoma, solidaria, comprometida y responsable, para dejar de sentirse nadie mediante caminos constructivos...

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao
Publicar un comentario