viernes, 1 de junio de 2012

Qué hacer y qué no hacer en una celebración scout


Como actividad educativa, toda celebración scout debe orientarse más hacia despertar la inquietud de desarrollo espiritual de cada joven que hacia el conocimiento concreto de las tradiciones religiosas. Eso se dará, como consecuencia en otro espacio específico de cada fe.
La celebración scout es un espacio de reflexión sobre la Ley y la Promesa Scout.
Previamente hemos propuesto un esquema para desarrollar una ceremonia inter-religiosa, sin embargo nos parece oportuno sugerir algunas cuestiones a tener en cuenta:

Qué hacer
• Hacer: aplicar el método scout en la preparación de la ceremonia
• Hacer: comprobar que la ceremonia está dirigida a los jóvenes en su lenguaje, sus tiempos y sus dinámicas.
• Hacer: utilizar elementos religiosos específicos de cada tradición. El objetivo es manifestar la riqueza de la diversidad más que un "sincretismo" común forzado. Si se espera participación de tradiciones diferentes, no deben sobreactuarse adecuaciones o evitar términos propios como “Allah”, "Yahvé" o “Jesús”.
• Hacer: al elegir el contenido preguntarse: ¿Cuál es el mensaje de mi tradición a la humanidad sobre tal tema? 
• Hacer: tener un cuidado extremo al pedir a todos los participantes que se unan a oraciones. Cada fe tiene su propia forma de expresarse, orar e invocar. Tener en cuenta que todos los textos están cargados de valores que son reflejo de un punto de vista particular. No se debe presumir que sean aceptables para todos.
• Hacer: invitar a la gente a participar sólo si lo desean. 

Qué no hacer
Asimismo sugerimos evitar algunas otras:
• No hacer: no dar por sabido lo que los otros creen y cómo van a reaccionar 
• No hacer: no rezar en nombre de otros. Pueden incluirse oraciones por el bien de otros pero no de manera que se les implique en la petición.
• No hacer: no utilizar la celebración como una ocasión de proselitismo.
• No hacer: no limitarse a declarar una creencia religiosa. Aunque algunas religiones requieran incluir una profesión de fe, evitar que sea el contenido principal.
• No hacer: no explicar cada elemento: igual que ocurre con los chistes (que si necesitan explicación no son divertidos), un símbolo pierde su poder si necesita una explicación. La combinación de palabras y actos debe ser suficientemente explícito. 
• No hacer: que la ceremonia no sea demasiado larga. Lo bueno, si es breve, dos veces bueno.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 25 de mayo de 2012

Las actividades de desarrollo espiritual en el programa de un encuentro scout


Es probable que entre los participantes de un encuentro scout a gran escala haya: 
  • jóvenes con una fe religiosa más o menos firme,
  • jóvenes que están en búsqueda y buscan profundizar o encontrar una respuesta religiosa a través del Movimiento Scout o
  • jóvenes que no están especialmente ligados a una tradición religiosa.
Al pensar el programa de desarrollo espiritual de un encuentro scout debemos considerar las necesidades propias de cada uno de estos tres grupos. 
Para lograrlo podemos incluir en el programa los siguientes elementos: 
  • TALLERES: En ellos se puede prever la participación de las comunidades de fe a las que pertenecen los jóvenes participantes. Los talleres pueden proponer actividades o un espacio para la oración y la reflexión. El número y el contenido de los talleres debe planificarse del mismo modo que el resto del programa de actividades. Puede ser necesaria la colaboración de animadores con conocimientos especializados. 
  • RECURSOS PARA LA REFLEXIÓN: Es altamente deseable que se preparen previamente materiales para que los jóvenes participen en los momentos de reflexión. Se pueden incluir pensamientos, relatos, lecturas, oraciones, actividades e imágenes relacionados con el tema del encuentro scout.
  • CELEBRACIONES SCOUTS: Las celebraciones scouts proporcionan la ocasión de reunirse para reflexionar sobre la Ley y la promesa scout. Hemos mencionado previamente algunas líneas directrices para organizarlas. 
  • ASAMBLEAS RELIGIOSAS: Muchas tradiciones religiosas tienen un calendario propio de fiestas y, alguna de ellas puede coincidir con un encuentro scout. La experiencia nos indica que una preparación previa y una planificación de estas fiestas nos permiten mejorar la calidad de los encuentros. Algunas confesiones pueden solicitar que sean en un momento específico del día, todo ello se debe acordar previamente para minimizar cualquier impacto sobre el resto del programa. 
Las comunidades de fe que participan de un encuentro scout deben: 
  • Fomentar la participación,
  • Promover la toma de responsabilidades de los jóvenes en la organización,
  • Recordar que puede haber gente no acostumbrada a rezar y a las celebraciones específicas de su tradición.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 18 de mayo de 2012

Metas y objetivos del programa de desarrollo espiritual de un encuentro scout


El programa de desarrollo espiritual de un encuentro scout debe tener como meta ayudar a los jóvenes participantes a: 
  • Proponer caminos para desarrollar su relación con Dios,
  • Reconocer el beneficio de tener una fe personal,
  • Proclamar los valores scouts y aceptarlos como un código de vida,
  • Descubrir cómo la fe y la creencia religiosa influye en la vida de las personas 
  • Expresar su propia fe y,
  • Respetar la fe y las creencias de los otros.

En línea con ellos, sus actividades deben tender a que los jóvenes logren, entre otros, al menos los siguientes objetivos: 
  • Reflexionar sobre sus vivencias y expresar las conclusiones de esa reflexión,
  • Observar los preceptos de su propia religión a lo largo de la actividad,
  • Experimentar la herencia cultural representada por las tradiciones religiosas de su Fe,
  • Comprender más profundamente la Ley y la Promesa Scout como regla de vida y,
  • Respetar más profundamente la creencias religiosas de los demás y la suya propia.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 12 de mayo de 2012

Un programa de desarrollo espiritual en cada encuentro scout


La presencia concreta y explícita del desarrollo espiritual en el programa de cada encuentro scout nace de la concepción integral de la educación que tienen el Movimiento Scout.
De la misma manera que el programa contempla los aspectos físicos, intelectuales o sociales, también debe facilitar que los jóvenes participantes reciban la posibilidad de desarrollarse espiritualmente.
No alcanza con montar un oratorio o un bosque de la oración en un lugar apartado del ruido o contemplar el horario de un servicio religioso en la programación del fin de semana.
Es importante no dar por hecho la práctica religiosa de ningún grupo y mantener el equilibrio entre la libertad de las personas y el respeto de las tradiciones y prácticas respectivas. 
El programa para el desarrollo espiritual de los participantes debe tener en cuenta las necesidades de desarrollo espiritual y la gran diversidad de comunidades de fe representadas.
El programa de desarrollo espiritual debe ayudar a los participantes a desarrollarse en el plano espiritual tanto como en el físico y social mediante su participación en la actividad. 
Podemos proponer algunos objetivos y metas en particular como los que indicaremos en las semanas próximas. 
Deben concebirse siempre como un complemento a los objetivos educativos más amplios del desarrollo espiritual:
  • Acogida: bienvenida e integración; 
  • Asombro: capacidad de maravillarse; 
  • Acción en equipo; 
  • Oración y reflexión y 
  • Celebración. 
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 4 de mayo de 2012

Los encuentros scouts son espacios de diálogo inter-religioso


Los encuentros scouts nacionales, regionales (panamericanos) y, especialmente, los mundiales ofrecen momentos privilegiados de diálogo y encuentro.
Los momentos más importantes son aquellos que permiten a los jóvenes compartir el campamento y plantearse unos a otras preguntas de una manera informal y apropiada.
Tales encuentros ofrecen la posibilidad de organizar talleres en los cuales los jóvenes pueden explorar diferentes tradiciones religiosas y llegar, sin duda, a una mejor comprensión de su propia tradición.
Aunque el Movimiento Scout pueda hacer esto gracias a sus vínculos con las diferentes confesiones, los organizadores siempre deben asegurarse que estos talleres se organicen aplicando correctamente el Método Scout.

Tener presente que, cuando conversamos sobre temas de religión con otras personas, debemos hacerlo con sensibilidad, honestidad y sinceridad. Esto significa: 
  • Reconocer que escuchar es más importante que hablar,
  • Ser honesto con nuestras creencias y la religión a la que pertenecemos,
  • No dar una imagen falsa de las creencias y prácticas diferentes a las nuestras, ni tampoco despreciarlas,
  • Corregir los malos entendidos y las interpretaciones erróneas no sólo respecto de nuestra religión, sino también dar espacio para los otros puedan hacerlo,
  • Tener intenciones honestas,
  • Aceptar que en las reuniones interreligiosas formales hay que asegurar el respeto a los compromisos religiosos de todos los participantes. 
  • Todos deseamos ser comprendidos y respetados por el prójimo, 
Proselitismo: en principio, estos espacios no son para convertir al otro a mi religión. En muchas asociaciones scouts ésto no está permitido. 

Hay que tener un buen control de uno mismo y tener en cuenta la libertad y la dignidad de los demás. Lo cual significa: 
  • Respetar el deseo de la otra persona de tener un momento a solas si así lo manifiesta,
  • Evitar imponernos e imponer nuestras opiniones a otras personas y comunidades,
  • Evitar el proselitismo y respetar a los demás cuando sientan que un lenguaje corporal o determinados rituales nieguen o contraríen la esencia de su Fe,
  • Ser sensible y educado,
  • Evitar los actos y las palabras violentas, las amenazas, la manipulación, las presiones o la mala utilización de cualquier forma de poder y,
  • Respetar el derecho de los otros a estar en desacuerdo con nosotros de una manera educada y respetuosa.
La religión crea emociones profundas que pueden adoptar formas destructivas.
Cuando esto ocurra, deberemos apoyarnos en nuestra propia fe para aportar reconciliación y entendimiento.
Tenemos mucho que aprender los unos de los otros y nos podemos enriquecer sin perder nuestra propia identidad.
Juntos, escuchando y respondiendo con espíritu de apertura y respeto podemos progresar reconociendo las auténticas diferencias y construyendo esperanza y valores compartidos. 

Los valores comunes que están expresados en la Ley y la promesa Scout son una sólida base para vivir y trabajar juntos como scouts. A partir de esta base, podemos explorar las diferencias y trabajar por una comprensión mutua más profunda.
Estos valores y el compromiso común de construir un mundo mejor hacen del Movimiento Scout un espacio privilegiado para el diálogo inter-religioso. 
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 28 de abril de 2012

El Movimiento Scout promueve el diálogo inter-religioso


La celebración planteada la semana pasada es un primer paso para el diálogo ínter-religioso, pero el Movimiento Scout puede dar más pasos aún en su promoción. 
El diálogo tiene por objetivo conducirnos a un mejor conocimiento del otro. 
Baden-Powell escribió: 
“Hay una cosa que es esencial para lograr una paz general y permanente, y esa cosa es un cambio  total del espíritu de la gente. Un cambio hacia una comprensión mutua más cercana y a ser capaces de ver con los ojos del otro..."
B-P proponía que el comprender a los demás ayudaría a los jóvenes a construir un mundo mejor. En tal sentido, el Movimiento Scout mismo aspira a ser constructor de ese mundo mejor. 
Como hemos visto, el método scout fomenta el diálogo y prepara a los jóvenes a encontrarse con los demás y reconocer que cada uno es único y puede pertenecer a una cultura o religión diferente a la propia. 
Durante su primer siglo el Movimiento Scout enfocó esa necesidad de diálogo entre los diferentes países y naciones. Pero en este segundo siglo de vida, entendemos que la necesidad de diálogo y de encuentro debe ser entre los jóvenes de diferentes creencias. 
Los scouts no están necesariamente obligados a explicar su propia fe o creencias. Pero son capaces de explicarse a sí mismos y de explicar lo que es importante para ellos, lo que da un sentido a sus vidas. 
Esto es suficiente para promover la paz a través del diálogo ínter-religioso en el seno del Movimiento Scout. Porque es mucho más importante respetar a las personas que entender las diferentes estructuras de la fe y de las creencias. 
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 20 de abril de 2012

Las celebraciones scouts en los grupos heterogéneos en lo religioso

En la revista “The Scouter” de Noviembre de 1928 Baden-Powell aconseja “abrir las celebraciones scouts a todas las confesiones organizándolas de manera que no ofendan los sentimientos religiosos de las personas”.
En los primeros tiempos del Movimiento Scout se sobre actuó la frase buscando elementos sin contenido religioso explícito. Pero, a medida que el Movimiento Scout ha evolucionado y ha integrado nuevas confesiones, las perspectivas de convivencia entre personas de distintas religiones han cambiado y, hemos entendido que una neutralidad absoluta no es posible.
El “esterilizar” los elementos de una celebración puede llevarnos a cambiar el sentido de un texto o que, sin darnos cuenta, molestemos a otra religión.
Para evitar el sincretismo partimos del supuesto que solamente el que profesa esa misma confesión puede animar en la Fe a otro de su misma confesión.
Este trabalenguas se traduce en que en un grupo heterogéneo en lo religioso es importante que su actividad contemple espacios para que cada joven pueda vivir su propia espiritualidad en forma personal (o con sus pares de la misma religión) y pueda elevar una oración a su Dios, según sus propias prácticas confesionales.
Una forma simple de realizar una celebración scout en un grupo heterogéneo en lo religioso es contemplar espacio para:
  • (1) Un momento común donde se pueda reflexionar a partir de los valores expresados en la Ley Scout que todos compartimos;
  • (2) Un momento individual propio de cada confesión en donde se profundiza esos valores en base a los propios valores religiosos de cada religión. Para la meditación religiosa, cada uno usa los textos “sagrados” u otros específicos de su propia confesión;
  • (3) Un representante de cada confesión presente lee un muy breve texto o eleva una oración a su Dios conforme el estilo propio de su religión;
  • (4) Todos hacen un breve momento de quietud y silencio para que cada uno pueda meditar y,
  • (5) finalmente sugerimos contemplar un momento de cierre para compartir la conclusión o moraleja de las reflexiones previas entre todos.
Como toda otra actividad scout, para que los jóvenes sean protagonistas de ella, es preferible que sean ellos mismos quienes elijan el texto u oración entre un abanico de textos representativos de su creencia, asegurándonos, con la ayuda de los asesores espirituales, si fuera posible, que todos lleven a la reflexión más que a buscar proselitismo o apoyo público.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao