sábado, 25 de junio de 2011

La personalización de los objetivos del Movimiento Scout

Hemos definido que los objetivos educativos del Movimiento Scout no son un modelo impuesto por los adultos, sino que cada joven los experimenta a través de la vida de grupo, los esfuerzos por cumplir sus compromisos y la interacción con sus pares durante las evaluaciones colectivas, especialmente en el pequeño grupo (la patrulla o equipo).

Así, a partir de la interrelación de estos elementos, cada joven incorpora los objetivos educativos propuestos a su propio plan de adelanto, convirtiéndose en protagonista de su propio desarrollo.

Es importante destacar que dichos objetivos son solamente una propuesta y no debemos atarnos a ellos para formar modelos “ideales” de personas en serie.

Por otra parte, dichos objetivos educativos se logran tanto a través de las actividades que los jóvenes hacen dentro como fuera del Grupo Scout. Por tal motivo, no se “controlan” a través de pruebas o exámenes que deban superarse.

El Proyecto Educativo del Movimiento Scout apunta a una educación integral para la vida, por lo cual, si bien los objetivos están agrupados en áreas de crecimiento, su propuesta se entrelaza como un todo, ya que una misma conducta puede estar considerada, desde diferentes puntos de vista, en diversas áreas.

Por otra parte, recordemos que las edades en que se agrupan los objetivos son orientativas y no son rígidas, debiéndose privilegiar siempre la madurez de cada joven antes que la edad cronológica.

Finalmente cabe aclarar que los objetivos educativos que se presentan a los dirigentes en la Guía de cada rama deben presentarse luego a los jóvenes en un lenguaje apropiado para ellos.

Lo ideal es que cada joven conozca dichos objetivos desde que ingresan a la sección, a través de un diálogo con su dirigente, durante el período introductorio. Este espacio permitirá definir la etapa de progresión en que le corresponde comenzar a cada joven.

La observación de las conductas de cada joven y el diálogo acerca de las experiencias que ha obtenido de las actividades, permite llegar a un consenso entre él y el dirigente acerca de los objetivos que se pueden considerar logrados.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 18 de junio de 2011

Los modelos de rol y la interacción del grupo de pares


En la entrada previa definimos que los dos motores que empujan al joven a progresar son, por un lado, el ejemplo e influencia (liderazgo y modelo de rol) de los mayores y, por el otro, lacooperación dentro de un grupo de pares.
Cuando el dirigente scout explica o recuerda a un joven el objetivo de una actividad, él o ella lo escucha porque adopta la actitud del “respeto unilateral” mencionado previamente. Este respeto se basa en que la persona más experimentada es un ejemplo vivo de lo que propone y el joven comprende lo que se le propone porque toma a esa persona como modelo de quien lo vive a diario.
Pero si esta situación se mantiene así siempre, se corre el riesgo de caer en una relación de dependencia, por lo cual es necesario contrabalancear el “respeto unilateral” con el “respeto mutuo”.
Ese contrapeso se da a partir de la cooperación con su grupo de pares donde el joven pone a prueba la utilidad de adoptar determinada actitud o desarrollar una habilidad particular, por ello, uno de los ejes de la pertenencia a pequeños grupos (“sistema de patrullas”) es el entrenamiento hacia el “auto-gobierno”.
Cuando los mismos jóvenes elaboran sus propias leyes que reglamentarán la vida del pequeño grupo (como la patrulla o el equipo), eligiendo ellos mismo su propio gobierno, adquieren la posibilidad de aprender a través de la experiencia en que consiste la obediencia a la regla, el sentido de pertenencia y la responsabilidad personal.
La pertenencia a pequeños grupos, que el Movimiento Scout llama el “sistema de patrullas”, se basa en la reciprocidad. La cooperación entre pares dentro del pequeño grupo conduce a una crítica mutua que refuerza la objetividad de los juicios, construye la auto-estima, ayuda a valorar al otro y permite a cada joven descubrirse mejor a si mismo.
A esta altura queda claro que los objetivos educativos del Movimiento Scout no son solamente un modelo propuesto por el adulto, sino que toman sentido a través de la vida de grupo, los esfuerzos de cada un por cumplir con las responsabilidades asumidas, así como las opiniones expresadas por sus pares durante las evaluaciones colectivas.

Así, a partir de esta interacción enriquecedora, cada joven gradualmente incorporará a su propio plan de adelanto los objetivos educativos propuestos.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao