sábado, 26 de diciembre de 2009

La pertenencia a pequeños grupos es una tendencia natural


Los jóvenes tienen una tendencia natural a formar grupos de aproximadamente su misma edad.
Baden-Powell idea originalmente el sistema de patrullas hace 100 años como una manera de aprovechar esta tendencia natural y lo aprovecha para proporcionar un ambiente en el cual los jóvenes cooperen y se desarrollen y para encauzar la influencia que los pares tienen en esta edad en una dirección que sea constructiva.
Lo que los jóvenes obtienen de la pertenencia a pequeños grupos, del compartir un código de vida y de desarrollar relaciones significativas que surgen del compartir juntos aventuras y proyectos, son claves en el desarrollo de su personalidad.
El Movimiento Scout invita a los jóvenes de aproximadamente la misma edad a trabajar en pequeños grupos de seis a ocho miembros. Cada pequeño grupo opera como un equipo. Dentro de cada equipo, los jóvenes organizan su vida de equipo y eligen, organizan, llevan a cabo y evalúan sus actividades. Cada joven asume una responsabilidad concreta, la lleva a cabo como contribución al bienestar del equipo y al éxito de las actividades que eligieron emprender.
En cada uno de los pequeños grupos uno de los jóvenes, reconocido por los otros como su líder, asume un papel de coordinación general y conviene reuniones con los otros miembros y le da la oportunidad a cada uno para tomar parte en las decisiones e involucrarse totalmente en la vida del equipo.
En las ramas Scouts y Caminantes los pequeños grupos, por lo general entre tres y cinco, se federan para formar una Sección del Grupo Scout, la cual es apoyada por un jefe de unidad y ayudantes. La unidad es gobernada por un Consejo que involucra a los jefes de equipo y a los dirigentes adultos.
El rol de los dirigentes adultos no es ser miembro de los pequeños grupos ni mimetizarse con ellos, sin embargo, mantienen un contacto cercano con cada pequeño grupo y con cada joven, especialmente con aquellos que acompañan en su progresión personal.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Cómo funciona la pertenencia a pequeños grupos?

A través de las actividades scouts cada joven comprende que muchas de las experiencias son sólo posibles a través de un esfuerzo colectivo.
Para llevar adelante ese esfuerzo colectivo los jóvenes tienen que organizarse como un grupo (tanto dentro de los equipos como en la sección).
Esta necesidad de cooperación estimula a cada persona a tomar su parte en hacer que la experiencia sea posible y agradable a través del desarrollo y uso de sus talentos y habilidades.
El tomar parte en este proceso con un grupo pequeño de personas, le permite a cada joven conocer a cada uno de sus pares con sus fortalezas y debilidades y establecer un fuerte lazo entre ellos.
Esta relación que se establece es importante por varias razones, entre ellas:
  • porque contribuye al desarrollo emocional del joven al darle un sentido de pertenencia, de ser apreciado y al fijar las bases para entablar amistades profundas que los jóvenes pueden tener dificultad para desarrollar en otras partes.
  • un grupo de amigos cercanos proporciona una atmósfera estimulante en la que cada joven hace un esfuerzo profundo para desarrollar las habilidades y la experiencia necesarias para las actividades y la vida del equipo.
  • más todavía que las habilidades, talentos y experiencias que los jóvenes son capaces de desarrollar como un equipo, son las oportunidades desafiantes y las experiencias recompensantes que se les presentan al grupo y a cada persona.
  • esta relación cercana ayuda al joven a desarrollar una comprensión más profunda del significado de la responsabilidad y la solidaridad.
  • inicialmente, un joven puede llevar a cabo una tarea o ayudar a otro miembro porque es parte del "las reglas del juego."
  • cuando crezca la preocupación por los otros, el joven llevará a cabo una tarea porque él o ella saben que los otros están contando con él y no quiere decepcionarlos.
  • el joven que busca la aprobación de sus pares observa las reacciones del grupo a sus actitudes y conductas, y así se anima a desarrollar un auto-conocimiento mayor y desarrolla a menudo un cambio de actitud y de conducta. Por ejemplo, el tímido se anima desarrollar una mayor asertividad; el "mandón" se da cuenta de la necesidad de darle espacio a los demás.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 13 de diciembre de 2009

La importancia de los Consejos y organismos de rama

Muchas veces, cuando se habla de "pertenencia a pequeños grupos...", se pasa por alto que además del rol de la patrulla o equipo en el descubrimiento y aceptación progresiva de responsabilidades también este elemento incluye la participación en los consejos y organismos de rama.
Hoy queremos hacer una mención especial sobre la importancia de los consejos y órganos de rama como parte de este tercer elemento del Método Scout que analizamos.
Para empezar, la participación en los órganos y consejos de rama tiene como objetivo que los jóvenes:
  • aprendan a expresarse y a escuchar a los demás,
  • experimenten la toma de decisiones y a aceptar sus consecuencias,
  • experimenten el logro de consensos y la resolución de conflictos,
  • logren cooperar y compartir,
  • tomen la iniciativa y,
  • asuman la responsabilidad de llevarlo a cabo.
Ya vamos a volver sobre el tema, pero la importancia de los consejos es "abrir la cabeza", escuchar el punto de vista de la otra patrulla, "ponerse en los zapatos del otro" y juntos acordar en función del bien común de la sección.
Cuando trabajamos con los jóvenes en la sección lo más difícil es pasar de la visión "individualista" del propio equipo hacia el considerar "solidariamente" al resto de la sección.
Aunque no creo que hay recetas, puede sernos útil una frase del libro "La educación: encierra un Tesoro", el informe a UNESCO de la Comisión Internacional de Educación para el Siglo XXI presidida por Jacques Delors:
"Cuando las personas trabajan juntos en elaborar proyectos que los sacan de su rutina usual, las diferencias e incluso los conflictos entre los individuos tienden a diluirse y, a veces, hasta desaparecen. Las personas descubren una nueva identidad al trabajar así los proyectos, y se dan cuenta que es posible ir más allá de las rutinas individuales, resaltando más lo que tienen en común que las diferencias que existen entre ellos."
La semana próxima seguimos con este elemento.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 5 de diciembre de 2009

El descubrimiento y aceptación progresiva de responsabilidades

La pertenencia a pequeños grupos es mucho más que reunir a seis jóvenes, darles un banderín y un lema y proponerles que elijan el nombre de un animal emblema.
Esta afirmación que parece básica busca que reflexionemos por qué el Movimiento Scout considera la pertenencia a pequeños grupos como elemento esencial de su Método.

Los jóvenes se organizan naturalmente en grupos pequeños, generalmente por afinidad.
Esa intimidad e identificación con el grupo proporciona un marco dentro del cual pueden:

  • compartir juntos actividades,
  • en esas actividades --> aportar cada uno sus habilidades individuales, talentos y experiencia,
  • al aportar lo propio --> conocer lo que aporta el otro y que el otro conozca mis talentos,
  • en ese conocimiento --> valorar al otro y ser valorado por el otro,
  • al ser valorado --> aprender a confiar en el otro,
  • en ese clima de confianza --> construir la auto-estima,
  • a partir de la auto-estima --> desarrollar las propias capacidades personales y colectivas,
  • al desarrollar mis capacidades y hacerlo todos --> desarrollar un espíritu de equipo mutuamente solidario;
  • al desarrollar ese espíritu de cooperación --> desarrollar relaciones constructivas con otros,
  • al desarrollar esas relaciones constructivas --> aprender a vivir según una forma democrática de auto-gobierno,
  • al participar de organismos de gobierno democráticos --> valorar y buscar la guía y el consejo de adultos.

La semana próxima haremos una mención especial sobre la importancia de los consejos y órganos de rama como parte de este elemento.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 29 de noviembre de 2009

La pertenencia a pequeños grupos, involucrando el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidades...

A veces se resume como "Sistema de patrullas" al elemento del Método Scout que definimos como "pertenencia a pequeños grupos (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la guía de adultos, el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidad y entrenamiento hacia al auto-gobierno tendiente al desarrollo del carácter y la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar.
Esto no está mal en sí, siempre y cuando tengamos presentes cada uno de los conceptos recién enumerados:

  1. pertenencia a pequeños grupos
  2. descubrimiento y aceptación progresiva de responsabilidades
  3. entrenamiento hacia el auto-gobierno para:
  • desarrollar el carácter
  • adquirir competencias, auto-confianza y confiabilidad,
  • capacidad para cooperar y liderar.

Un tiempo extra le dedicaremos además a "la guía de adultos".

En los próximos puntos iremos analizando que este elemento del Método Scout implica mucho más de lo que generalmente se cree.
Vamos a empezar por la "PERTENENCIA A PEQUEÑOS GRUPOS".
Cada uno de nosotros como seres sociales necesitamos de los demás para realizarnos como personas.
En "Guía para el Jefe de Tropa" Baden-Powell dice:

"El Movimiento Scout agrupa a los muchachos en bandas de fraternidad que son su organización natural tanto para los juegos, las travesuras o la holgazanería."

El Movimiento Scout desarrolla este dinamismo social a través la pertenencia a pequeños grupos donde cada integrante se hace responsable de una tarea frente a sus compañeros.
A esta distribución de responsabilidades el Programa del Movimiento Scout lo llama 'Sistema de Patrullas'.
Baden-Powell lo expresa así:

“El objeto principal del sistema de patrullas es educar en el sentido de la responsabilidad a tantos jóvenes como sea posible.”

En esa pequeña comunidad a su medida cada joven aprende a trabajar, a compartir y a relacionarse con los demás; asume una responsabilidad al servicio del grupo y se confrontan las experiencias vividas.
En tal sentido B-P remarca:

“El muchacho mismo va comprendiendo poco a poco que tiene voz en lo que hace a la sección de la que forma parte.”

El sentido de educar personas en relación con los demás, es que sean personas abiertas a vivir junto a otros y que, al descubrir las riquezas de los demás, descubran sus propias riquezas y carencias, construyendo su autoestima.
Y aquí descubrimos el por qué de la pertenencia a pequeños grupos en las mismas palabras de Baden-Powell:

“El sistema de patrullas hace que la sección y, por ende todo el Movimiento Scout, sea un esfuerzo genuinamente cooperativo.”

En resumen las convicciones contenidas en estas citas de los libros de B-P sobre las que reflexionaremos en las próximas entradas son:

  • La gestión compartida entre jóvenes y adultos es el modelo de animación preferido,
  • La pertenencia a pequeños grupos busca que cada joven asuma una responsabilidad y la cumpla,
  • El asumir responsabilidades es la forma en que el joven se vuelve artífice de su propio desarrollo,
  • Ser artífice de su propio desarrollo es llegar a ser una persona autónoma, responsable, solidaria y comprometida.
  • Ask the boy”: Cuando no sepan qué hacer, pregúntenle a los jóvenes. Sin embargo, para hacerlo bien es importante saber ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 22 de noviembre de 2009

Y entonces, ¿cómo sintetizamos el aprender por la acción?

En el Movimiento Scout los jóvenes aprenden haciendo, ya que todo se realiza bajo la forma de actividades y proyectos elegidos y organizados de común acuerdo en pequeños grupos y consejos.
Previamente hemos concluido que para lograr los objetivos educativos que propone el Movimiento Scout recreamos espacios donde los jóvenes participan activamente en la toma de decisiones.
En las patrullas y equipos, en los Consejos y en cada sección los jóvenes son los protagonistas de las actividades. Las proponen, las eligen ellos mismos, las preparan, las llevan a cabo y las evalúan con el apoyo de los dirigentes adultos.
Las actividades permiten que los jóvenes tengan experiencias personales que contribuyen a incorporar en su comportamiento las conductas deseables propuestas por los objetivos educativos.
Participar en la construcción de un puente sobre un arroyo es una manera práctica de entender cosas más complejas como el centro de gravedad o la distribución de fuerzas. Plantar árboles en el barrio y cuidarlos diariamente es una forma única de comprender los ritmos de la naturaleza. Compartir en un campamento lo que se tiene enseña a vivir la solidaridad. Asumir la responsabilidad de traer los alimentos para la patrulla, cocinarlos y luego limpiar los utensilios y cacerolas usadas permite interiorizar conductas y habilidades útiles para la vida.
Y así muchos más ejemplos que podríamos describir...
El aprendizaje por la acción permite un aprendizaje por descubrimiento, que hace que los conocimientos, actitudes o habilidades aprendidas se “encarnen” de manera profunda y permanente.
A la vez, es un modo efectivo de interesar a los jóvenes en su autoeducación y plantar la "semilla" de la autosuperación.
Si bien no hemos agotado todo lo que significa el “aprender haciendo”, a partir de la semana próxima vamos a dedicar un poco de atención a otro elemento del Método Scout:
"la pertenencia a pequeños grupos (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la guía de adultos, el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidad y entrenamiento hacia al auto-gobierno tendiente al desarrollo del carácter y la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar".
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 14 de noviembre de 2009

Armando el Plan de Sección, ¿Se pueden fraccionar los objetivos en trimestres?

Hemos acordado que cuando se trabaja en el logro de objetivos educativos que comprenden todos los aspectos de la personalidad, no alcanza evaluar el avance de los jóvenes en el interior del pequeño grupo o en la sección.
En la medida de lo posible, es necesario observar si todas las actividades que desarrollan, dentro y fuera del Movimiento, en su casa, en su vecindario y en la escuela, contribuyen a producir en ellos las conductas deseables contenidas en los objetivos.
Por el mismo motivo tampoco podemos fraccionar los objetivos a lograr en tramos de tiempo.
Visitando diferentes Grupos Scouts encontramos planificaciones donde se proponen que cada joven logre un determinado grupo de objetivos durante un determinado período y, el resto de los objetivos en el siguiente bimestre, por ejemplo.
Siento la necesidad de expresar que este fraccionamiento de la vida de los jóvenes y la construcción de su identidad en "trozos de tiempo" es artificial y contradice todo lo que hemos analizado previamente sobre el "aprender haciendo".
Sin duda el joven va avanzando de a poco en sus objetivos, pero no vive la vida en cuotas. Entonces, ¿cómo se conjuga la planificación de la sección con la progresión personal?
En primer lugar, no ser "fundamentalistas" de la planificación. El Movimiento Scout promueve la educación no formal y no debemos caer en el extremo de la escolarización.
Por otra parte, cada joven es "un todo" respecto de todos los aspectos que conforman su vida.
Entonces, el Programa del Movimiento Scout procura que el joven progrese en relación a sus objetivos de la misma forma en que crece y vive su vida.
Por ello, como los "objetivos educativos" son objetivos para la vida, todos están interconectados y no es posible lograr unos sin afectar a los otros.
Tampoco es posible para los jóvenes decidir que en este Ciclo de Programa van a poner todos sus esfuerzos en tal objetivo y “suspender” su vida en los demás aspectos de su personalidad. Una cosa es evaluar al final de cada Ciclo la progresión personal y otra es poner en "stand by" un cacho de la personalidad por "X" meses y enfocarse en otros aspectos.
Tal vez lo estoy expresando un poco exagerado, con un poco de "caricatura", pero ese es el feedback que hemos recogido en varios módulos de formación y visitas a los Grupos.
Para cerrar dejo un ejemplo que pone en evidencia el llevar al extremo el fraccionamiento de los objetivos. Si se aplicara esta supuesta posibilidad de dividir los objetivos en grupos trimestrales o semestrales:
  • ¿ Qué pasaría si un joven no eligiera para un período los objetivos relativos a la vivencia de la Ley Scout?
  • ¿ Los valores scouts no serían normas de conducta durante ese tiempo?
Al mostrar este extremo los invito a reflexionar que planificar así vacía de sentido y de lógica todo lo que hablamos previamente del Método Scout.
En síntesis, planificar así es más apropiado en un sistema donde los objetivos buscan solamente la adquisición de conocimientos.
Pero como hemos visto en los escritos de B-P eso no es "aprender a aprender" ni aprender por la acción.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 8 de noviembre de 2009

El peligro de mirarse solamente el ombligo

Si nos guiamos por las orientaciones de Baden-Powell con que arrancamos la semana pasada (conocer al joven y conocer su hogar), esta manera de atender a la progresión personal de cada joven, puede parecer muy exigente en cuanto al tiempo que le requerirá al dirigente.
Pero cuando se aplican todos los elementos del método scout es más fácil de lograr.
Hay dos elementos intangibles (e invisibles) pero palpables:
  1. La intimidad producida por el sistema de patrullas y,
  2. la confianza existente gracias a la vida del grupo en la sección.
Estas dos cuestiones crean un clima de apertura donde los jóvenes se dan a conocer sin temor y comparten sus inquietudes expresando todo lo que son.
A partir de aquí, la integración entre su vida scout y su vida entera se produce con toda naturalidad y todos están al tanto de lo que hace cada uno fuera del Grupo.
En algunos casos hasta acompañan en esas actividades como una exhibición de judo o de cerámica, un partido importante en el torneo en el cual participa uno de ellos, etc.
Aplicar el Método Scout de esta manera, representa un desafío para ciertas formas de enfrentar la progresión que se han hecho habituales en algunos Grupos.
Porque si la progresión se reduce solamente a una serie de tareas que es preciso cumplir dentro del Grupo Scout, los dirigentes se limitarán a observar el cumplimiento de esas tareas, prescindiendo del impacto que tiene el resto de su vida en los jóvenes.
Pero cuando se trabaja en base a objetivos educativos que comprenden todos los aspectos de la personalidad, no alcanza evaluar el avance de los jóvenes en el interior del pequeño grupo o en la sección, sino que, en la medida de lo posible, es necesario observar si todas las actividades que desarrollan, dentro y fuera del Movimiento, en su casa, en su vecindario y en la escuela, contribuyen a producir en ellos las conductas deseables contenidas en los objetivos.
Por cierto, sin que ello se vuelva una tarea obsesiva.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 31 de octubre de 2009

Los objetivos educativos se logran también a través de lo que los jóvenes hacen fuera del Movimiento Scout

Hemos visto que el Movimiento Scout busca despertar en el joven la habilidad de aprender a aprender y que el conjunto de objetivos educativos se refiere a todo lo que hacen en todas las dimensiones de su personalidad.
Como el Programa de Jóvenes propone objetivos para la vida, y no sólo para la actividad propiamente scout, esos objetivos pueden ser logrados a través de una gran variedad de actividades y experiencias.
Algunas de esas actividades son realizadas en el Grupo Scout (en el pequeño grupo y en la sección) y otras no.
B-P en su libro "Guía para el Jefe de Tropa" explica en el punto 2 'El Muchacho' que:
"El primer paso en el camino hacia el éxito en el adiestramiento de un scout es tratar de conocer algo de la vida de los muchachos en general y luego de la de ése en particular".
Y luego amplia:
"Como ya se ha dicho, el primer paso en el camino hacia el éxito es conocer al muchacho; pero el segundo es conocer su hogar."
Como los dirigentes son responsables de motivar el avance de los jóvenes, orientar su desarrollo y contribuir a su evaluación respecto de todos los objetivos planteados, deberán estar atentos a todas las actividades que ellos desarrollan y a la forma en que éstas contribuyen o interfieren en el logro de sus objetivos.
Entonces, ¿debemos seguir lo que hacen fuera del Grupo? ¿Qué implica eso?
Sería ideal llegar a visitar a la familia en su casa, tener una referencia de la escuela en que aprenden, las actividades y deportes que practican en la semana, como tantos otros factores que influyen constantemente sobre su personalidad.
Y si hago eso y visito a las familias, ¿hasta cuántos jóvenes por dirigente es recomendable?
Lo recomendado es que un dirigente se ocupe del seguimiento y evaluación de un pequeño grupo (patrulla o equipo), o de 6 jóvenes, como máximo.
Tratar de abarcar más jóvenes hace imposible atender apropiadamente la tarea antes detallada. Por otra parte, es deseable que el seguimiento de esos 6 jóvenes tenga una estabilidad mínima de un año, de modo que pueda llegar a conocerlos, motivarlos y hacer un seguimiento efectivo.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 25 de octubre de 2009

La aplicación del método scout crea en el pequeño grupo un “campo de aprendizaje”

La semana pasada concluimos que el "aprender a aprender" no se adquiere escuchando charlas, sino viviéndolo en el pequeño grupo, donde todo es vida, pero que además de vivirlo necesitamos crear un “campo de aprendizaje”.
Ustedes se preguntarán: ¿“campo de aprendizaje”?, ¿qué es eso?, ¿es algo nuevo en el Movimiento Scout?
Claro que no, está presente en los primeros libros de Baden-Powell.
En el libro "Lecciones de la Universidad de la Vida" B-P explica:
"Si nosotros lo hubiéramos llamado como lo que es, una ‘Sociedad para la Propagación de los Atributos Morales’, los muchachos no se habrían acercado. Pero llamarlo el Scoutismo y darle al joven la oportunidad de volverse un explorador en potencia, realmente era otro par de zapatos."
Comienza llamándolo "Scoutismo", recordemos que Scouting en inglés significa exploración y B-P apela a la imaginación del joven y a la relación entre salir de campamento y vivir la aventura de explorar nuevos territorios para recrear una estructura estimulante, inmaterial pero real, que atraviesa la vida de grupo de una sección en todos los sentidos.
Esa estructura intangible es el "campo de aprendizaje" e influye en la conducta de todos los integrantes de la sección facilitando el aprendizaje.
Algunos me preguntarán: ¿cómo podemos construir un campo invisible e inmaterial?
Además de recordar la frase que Antoine de Saint Exupery pone en boca de "El Principito": "Lo esencial es invisible a los ojos", nosotros convivimos a diario con otros campos invisibles como los campos gravitacional o magnético, que aunque no los veamos, sabemos que siempre están porque experimentamos sus efectos.
Volviendo al Grupo Scout, ese campo intangible existe en cada sección en el "clima" o "ambiente" que crean las actitudes e interacciones entre los pequeños grupos y la sección.
Cuando un Guía de patrulla o Jefe de Equipo ejerce su liderazgo promoviendo en su pequeño grupo el mejor proyecto, distribuyendo las tareas entre todos, estimulando los esfuerzos individuales, pensando las eventualidades posibles, logrando que todos participen y opinen, observará en algún momento que los jóvenes parecen inspirados y que “las cosas se encaminan solas".
Sin que los jóvenes lo adviertan y ni siquiera sepan que el ambiente surgido de esos esfuerzos tiene ese nombre, han logrado sin embargo instalar un campo de aprendizaje.
El campo de aprendizaje está estrechamente relacionado con la vida de grupo: es la parte de ella que se refiere específicamente al aprendizaje.
Para crearlo y mantenerlo no es necesario hablar de él ni dictar charlas que lo expliquen. Basta aplicar el Método Scout y crear en la vida de grupo las condiciones mencionadas.
Sin embargo, algunos de los factores que interactuando entre sí generan un campo de aprendizaje, son los siguientes:
  • Percepción de desafío.
  • Interés expreso por el crecimiento personal de cada uno.
  • Reconocimiento oportuno de logros.
  • Espacio para la escucha.
  • Paciencia con los ritmos individuales de aprendizaje.
  • Inexistencia de críticas personales destructivas, castigos o medidas represivas.
  • Estímulos a la participación, la creatividad y la innovación.
  • Interacción continua.
  • Disposición de los líderes a aprender.
  • Conducción flexible y escasas “reglamentaciones” estrictas y rígidas.

La semana próxima veremos que, como el conjunto de objetivos educativos se refiere a todo lo que los jóvenes hacen en todas las dimensiones de su personalidad, su logro se dará a través de todo lo que hacen, tanto dentro como fuera del Movimiento Scout.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 17 de octubre de 2009

Los jóvenes aprenden a aprender

En su libro "Guía para el Jefe de Tropa" Baden – Powell explica:

"Nuestro método de formación es educar desde dentro, en lugar de instruir desde fuera: ofrecer juegos y actividades que además de resultar atractivos para el muchacho, lo eduquen seriamente en el aspecto moral, mental y físico."

El principal hallazgo de B-P es que este aprendizaje desde el interior es vivido por los jóvenes casi sin darse cuenta a través de juegos y actividades atractivos.

Adelantándonos al próximo elemento del Método Scout que analizaremos más adelante (la pertenencia a pequeños grupos), en la medida que los guías de patrulla y jefes de equipo progresivamente asumen que su principal papel es mantener la “rueda” del aprendizaje en movimiento, el autoaprendizaje se convertirá en un modo de vida para los jóvenes.
Ya veremos luego que el fin del sistema de equipos es desarrollar las habilidades de cooperar y liderar, asignar el mayor número posible de responsabilidades al mayor número posible de jóvenes, construir mutuamente la autoestima y apoyarse conjuntamente en el crecimiento personal de cada uno de los integrantes de la patrulla o equipo.

Cuando esta forma de obtener experiencias de las actividades se vuelve consciente en las ramas mayores, los jóvenes no sólo aprenderán "cosas", sino que también aprenderán a aprender.

Esto es lo que hoy se conoce como “potencial de aprendizaje” o “metaprendizaje” y que Baden-Powell denominaba “autoeducación”.

En los sistemas educativos que se enfocan solamente en los contenidos, en el mejor de los casos se aprenden "cosas", pero se aprenden de forma estática, con la ilusión de que eso se aprendió para siempre.

Nuestra apuesta es por un sistema centrado en los procesos, donde se aprende de forma dinámica, porque se aprende a aprender.

Hoy en día, el mundo en el cual vivimos sufre cambios incesantes y de poco sirve centrar el aprendizaje sólo en los contenidos porque lo que hoy se aprende, mañana será obsoleto.

Esto abre todo un debate que supera a los pocos renglones de esta entrada, pero, a veces, nos preguntamos en el Consejo de Grupo ¿enseñamos clave morse? o enseñamos otra cosa que está detrás de ello.

Si nuestra opción es por los procesos, más allá de los contenidos puntuales, se está aprendiendo a aprender, a desaprender y a reaprender.

Entonces el desafío en el que debemos enfocarnos hoy es releer esas "tradicionales prácticas scouts" y saber encontrar los contenidos, o producirlos, en el momento en que se necesitan.

Por otra parte, si logramos aplicar el sistema de equipos en la rama en los términos que referimos unos párrafos antes, eso es lo que “debiera pasar” en cada patrulla o equipo en un proyecto o empresa.

Los procesos no se aprenden escuchando charlas ni haciendo pruebas. Se aprenden viviéndolos, por lo cual el equipo y la patrulla, donde todo es vida, son espacios privilegiados para aprender procesos.

Para que este aprendizaje ocurra y ocurra bien, necesitamos además crear un “campo de aprendizaje”.

Pero de eso nos ocuparemos la semana próxima.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 10 de octubre de 2009

Las actividades contribuyen al logro de los objetivos educativos de manera paulatina, secuencial y acumulativa

En este punto de nuestro análisis del segundo elemento del Método Scout al que hemos llamado el "aprendizaje por la acción" estamos en condiciones de romper con un mito muy arraigado entre nosotros.
Cuando empezamos a "programar" las actividades de nuestra sección siempre soñamos que casi mágicamente al realizar una determinada actividad, si hacemos todo bien, vamos a lograr tal o cual objetivo educativo con los jóvenes.
Pero, como una misma actividad puede generar diferentes experiencias en cada uno de los jóvenes que participan en ella, no todos van a obtener lo mismo de ella.
En consecuencia, ¡entre las actividades y los objetivos educativos no existe una relación directa e inmediata!
Como hemos analizado en entradas previas, la realización de una actividad no produce automáticamente el logro de un determinado objetivo educativo.
Las actividades que se realizan, a través de las sucesivas y variadas experiencias que generan en los jóvenes, contribuyen progresivamente a que cada uno de ellos logre sus objetivos personales. Pero este es un proceso gradual y paulatino.
La imagen que me viene a la mente es de un niño jugando que va acumulando granitos de arena en un balde en la playa hasta que lo llena.
Esto significa que al término de una actividad lo único que podemos evaluar es la actividad misma.
La evaluación del desarrollo personal de cada joven, es decir, de su progresión, sólo será posible cada cierto tiempo.
Por eso, generalmente la mayoría de los Grupos Scouts la realizan al final de cada Ciclo de programa.
Al evaluar objetivos de crecimiento se está midiendo madurez y la madurez de la persona es un estado de plenitud al que se llega por medio de un proceso de desarrollo paulatino, secuencial y acumulativo. No es algo instantáneo que aparece de un día para el otro como si dieramos vuelta una página o un hada invisible nos tocara con su varita mágica.
Llegados a este punto, en la próxima entrada estamos en condiciones de complicarlo un poco. Vamos a pensar juntos sobre lo que Baden-Powell hace 100 años llamaba “autoeducación” y hoy algunos llaman “potencial de aprendizaje”, “metaprendizaje”, aprender a aprender, a desaprender y a reaprender.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 4 de octubre de 2009

Las experiencias obtenidas de las actividades son personales

Una misma actividad puede generar diferentes experiencias en cada uno de los jóvenes que participan en ella.
El modo de ser de cada uno y una gran variedad de circunstancias del momento, del entorno y de la historia personal de cada uno condicionan las experiencias que cada joven puede obtener de una misma actividad.
Esto quiere decir que una actividad puede no producir los resultados que soñamos al programarla aunque sigamos paso a paso su ejecución de manera impecable.
Inclusive aunque la actividad a nivel grupal pueda ser considerada exitosa, es posible que para algún joven (o algunos jóvenes) no lo sea.
Lo mismo sucede a la inversa. Es decir, para la mayoria una actividad puede ser evaluada negativamente, pero, aún así, algunos jóvenes pueden rescatar de ella experiencias que los ayuden a lograr sus objetivos de desarrollo personal.
En este punto es importante destacar el rol del dirigente adulto que guía y acompaña a los jóvenes.
Como la experiencia es personal de cada joven, los dirigentes no podemos inducirla, dirigirla hacia determinado resultado ni preverla con precisión.
Nuestra tarea es asegurarnos que las actividades favorezcan experiencias conducentes a la obtención de las conductas previstas en los objetivos.
En resumen, ¿cómo influye que las experiencias sean personales en el programa de actividades y proyectos que llevamos adelante en nuestro Grupo Scout?:
  • El programa debe comprender una gran variedad de actividades y proyectos.
  • Actividades y proyectos no pueden improvisarse.
  • Ambos deben ser seleccionados, preparados, desarrollados y evaluados adecuadamente.
  • No basta realizar actividades ni que éstas sean exitosas.
  • Es necesario además estar atentos a las experiencias personales que obtiene cada joven, lo que se realiza a través del seguimiento de su progresión personal.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 27 de septiembre de 2009

Los jóvenes aprenden a través de las experiencias que obtienen en las actividades

Como hemos dicho previamente, las actividades suscitan en los jóvenes experiencias personales. En este punto consideramos oportuno hacer un breve paréntesis para distinguir la actividad que se realiza entre todos de la experiencia que cada joven adquiere durante la actividad.
  • Actividad: Es lo que ocurre externamente, la acción que se desarrolla entre todos. Es un instrumento que genera diferentes situaciones.
  • Experiencia: Es lo interno, lo que pasa en cada persona, lo que cada uno obtiene de la acción desarrollada. Es el resultado que se produce en el joven al enfrentar esa diversidad de situaciones.
A partir de esta precisión, que para algunos puede ser "demasiado fina", podemos afirmar que lo verdaderamente educativo es la experiencia; ya que es una relación personal del joven con la realidad que le permite observar y analizar su comportamiento y adquirir y practicar la conducta prevista en el objetivo.
La experiencia es lo que genera el "aprender haciendo" porque la actividad es solamente el canal, el medio, para que cada participante extraiga de ella su experiencia.
En la próxima entrada veremos como, dependiendo de una variedad de circunstancias, generalmente relacionadas con el modo de ser de cada uno, una misma actividad puede generar diferentes experiencias en cada uno de los jóvenes que participan en ella.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 20 de septiembre de 2009

El aprendizaje a través de la acción se da preferencialmente en los pequeños grupos

Otro de los elementos del Método Scout que desarrollaremos más adelante es la pertenencia a pequeños grupos.
En estos "pequeños grupos" se viven las actividades que marcarán las vivencias más profundas de los jóvenes. Como ampliaremos más adelante, el concepto de "pequeño grupo" irá variando según el grupo de edad pasando de ser "la familia feliz" de toda la Manada en la rama Lobatos y Lobeznas a las patrullas, los equipos y los grupos de trabajo en las ramas siguientes.
El aprendizaje en los pequeños grupos es esencialmente activo, en parte consciente y en parte inconsciente, y se produce fundamentalmente en tres planos:
  • A través de la vida en común, compartiendo significados, aprendiendo a mirar e interpretar juntos las cosas que ocurren, transmitiéndose sus sueños, encarnando los valores en la conducta y logrando el diseño y compromiso con un proyecto, que es en parte común y en parte individual. Este aprendizaje se da más en la patrulla de la rama Scouts o el equipo estable de la rama Caminantes, que cumplen un papel de comunidad de vida fundada en el afecto común y dentro del marco que ofrecen los valores contenidos en la Ley Scout.
  • Por medio de la planificación, ejecución y evaluación de actividades y proyectos. Este aprendizaje se da más propiamente en el grupo de trabajo que lleva adelante una actividad. El nombre varía según la rama: en rama Scouts es la misma patrulla, en los Caminantes el mismo equipo o un interequipo para llevar adelante tareas de una empresa y, es propiamente el equipo que se forma para un proyecto en la rama Rovers. Este grupo opera aquí como una micro empresa, imaginando la actividad, diseñándola, adquiriendo las competencias y habilidades técnicas que permiten llevarla a cabo, generando y obteniendo los recursos, acompañando a sus miembros en la realización de la tarea, evaluando los resultados y representándose mutuamente fortalezas, debilidades y errores. El método scout valora los errores como parte del proceso de aprendizaje, ya que no considera que éstos sean descréditos, sino oportunidades de ver lo que se habría podido hacer de modo distinto. Como vimos en una entrada previa al desarrollar el aprendizaje por la acción a través de las "especialidades" el error no se convierte en fracaso sino en aprendizaje por la contención que brindan los demás elementos del Método Scout y la concepción optimista de la naturaleza humana que expresó B-P en sus libros.
  • Las actividades producen experiencias, cuya secuencia y acumulación paulatina permite que los jóvenes logren las conductas previstas en los objetivos educativos que el Movimiento les propone y que ellos han hecho suyos, modificándolos y complementándolos de acuerdo a sus intereses personales. Es la parte del aprendizaje sobre la base de objetivos, en cuyo avance los jóvenes del equipo hacen las veces de tutores mutuos, que se asisten en su crecimiento personal, estimulan sus logros, refuerzan su autoimagen y se proponen cambios. Este tipo de aprendizaje se produce tanto en el equipo como en los grupos de trabajo y, como veremos al desarrollar la "pertenencia a pequeños grupos" en estos espacios es donde se desarrolla la capacidad de cooperar y de liderar.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 12 de septiembre de 2009

Como resultado de la acción, los jóvenes aprenden

Como hemos visto previamente el programa del Movimiento Scout está centrado en el diseño y ejecución de actividades.
Estas actividades surgen de los centros de interés de los jóvenes.
Los mismos jóvenes son quienes expresan sus intereses a partir de la selección de actividades por medio de su participación en la elección de las mismas.
Los más pequeños realizan su elección a través de juegos democráticos, mientras que a medida que avanzamos en los grupos de edad se suman otros espacios de participación como la elaboración, presentación y defensa de los proyectos en asambleas.
También ejercen un rol protagónico en la organización del calendario, la definición de las tareas necesarias para llevar adelante las actividades seleccionadas y la distribución de dichas tareas entre los diferentes equipos que conforman.
El aprendizaje que se produce es un resultado de toda esta acción, este hecho educativo, donde los jóvenes aprenden por sí mismos a través de la observación, el descubrimiento, la elaboración, la innovación y la experimentación.
Este aprendizaje no frontal permite experiencias personales que interiorizan y consolidan con intensidad el conocimiento, las actitudes y las habilidades.
Desde el punto de vista cognitivo, se complementa la recepción de información con la adquisición y asimilación del conocimiento en la práctica.
En el dominio de la afectividad, se reemplaza la norma impuesta por la norma descubierta y la disciplina exterior por la disciplina interior.
Y en el campo motriz, la pasividad receptiva de alguien que es visto como destinatario de la información, cede paso a la creatividad efectiva de alguien que es puesto en situación de realizar.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 5 de septiembre de 2009

Las especialidades, un camino personalizado de actividades

En la entrada anterior compartíamos que las actividades son la forma en que el Movimiento Scout desarrolla el aprender haciendo. Un tipo de actividades, aún más personalizada, son las especialidades.
Éstas van adquiriendo diferentes matices en cada rama según la madurez de los niños y jóvenes.
A grandes trazos hemos leído repetidamente, y cometiendo algunas simplificaciones que me perdonarán, que en las ramas menores estas actividades sirven para que el niño experimente nuevos centros de interés, mientras que en las ramas mayores los jóvenes irán adquiriendo habilidades en vistas a profundizar la construcción de su identidad.
Sin embargo, no debemos tratar tan superficialmente un elemento valioso del programa del Movimiento Scout. Al alentar el desarrollo de especialidades, debemos tener presente que no definen una futura carrera terciaria o universitaria ni tampoco son un llamado a una vocación.
Por otra parte, la tendencia general a desarrollar menos especialidades en las ramas mayores no tiene directa relación con la pérdida de inquietudes, sino con el tiempo y profundidad que le dedica el joven a la adquisición de estas habilidades y competencias.
Como decíamos al principio, las especialidades son actividades que rescatan lo particular de cada joven, alentándolo a desarrollar sus potencialidades como propone Baden-Powell en "Escultismo para muchachos" y "Guía para el Jefe de Tropa".
Ahora bien, como hemos visto, esta idea de "descuartizar" el Método Scout en sus componentes es solamente para comprender mejor cómo funciona cada uno de sus elementos. Sin embargo, al inicio hemos hecho la aclaración que cada elemento es un engranaje de una maquinaria y, hemos llamado "sinergia" a la fuerza multiplicadora que cobra este sistema cuando todos sus elementos funcionan en conjunto y coordinadamente.
Repasamos este concepto porque hemos notado con preocupación que en algunos grupos el desarrollo de las especialidades es algo opcional, que no se alienta, y que se deja al joven que quiere trabajarlas "a la buena de Dios".
Esta retracción del papel del dirigente no es dejar que el joven "aprenda haciendo" y, decirle: "bueno, si te interesa xx tema, preparáte algo y, cuando lo tengas aprendido, vení a rendirlo", como por accidente escuchamos una vez. Es más posible que esta forma de encarar las cosas genere una frustración en el joven a que le ayuda a desarrollar sus potencialidades. Por favor, nadie se ofenda si alguna vez procedió así, pero es una distorsión del “aprender haciendo” que debiéramos analizar en nuestro Consejo de Grupo o Equipo Distrital de Rama.
Para que podamos aplicar el "aprender haciendo" en las especialidades (y en cualquier actividad) no debemos olvidar el juego armónico de los otros elementos: la guía y acompañamiento del adulto, la pertenencia a un pequeño grupo que coopera en su crecimiento personal, la adhesión a un código de valores que incluye el ser optimista ante las dificultades que se presenten y, ante todo: el "optimismo pedagógico" que llevó a Baden-Powell a proponer esta propuesta educativa tan particular.
El otro elemento, que aún no hemos desarrollado, es que las actividades son progresivas y atractivas y se basan en los centros de interés de los jóvenes.
En tal sentido, hoy en día tal vez sea de mayor interés para un joven, que no vislumbra una oportunidad ocupacional cercana, adquirir ciertas competencias y habilidades para un oficio que le permite tener un ingreso modesto antes que desarrollar una especialidad de "astronauta" que nunca aplicará.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 29 de agosto de 2009

El aprendizaje por la acción se logra por medio de actividades

En las entradas previas hemos desarrollado los 3 dinamismos del aprendizaje por la acción: el aprender haciendo, el aprender jugando y el aprendizaje por medio del servicio.

El Movimiento Scout presenta objetivos para cada grupo de edad. Estos se logran a través de la realización de actividades.

Dichas actividades, que son propuestas y elegidas por los mismos jóvenes, se desarrollan y evalúan con el apoyo de los dirigentes.

Las actividades permiten que los jóvenes tengan experiencias personales que contribuyen a incorporar en su comportamiento las conductas deseables propuestas por los objetivos.

De esta manera, las actividades cubren campos de acción muy diversos cuyo único denominador común es que son atrayentes para los jóvenes porque ellos mismos las eligen.

La tarea del educador es convertir esa actividad en una experiencia de aprendizaje. Un conjunto de estímulos y reconocimientos, adaptados a cada etapa de desarrollo, da cuenta del crecimiento de cada joven.

A través de estos pasos se concreta el principio de aprendizaje por la acción, que permite ir avanzando en la senda de los objetivos del Movimiento Scout.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
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lunes, 24 de agosto de 2009

El aprendizaje por medio del servicio

Casi espontáneamente cualquier persona que alguna vez escuchó hablar de los Scouts, los relaciona, entre otras cosas, con el servicio.

Sin embargo, para el Movimiento Scout el servicio es mucho más que cierta caricatura extrema que se ha extendido de "ayudar a una anciana a cruzar la calle".

Viajemos hacia el pasado y veamos que en 1899 nace en la mente de Robert Baden-Powell, fundador del Movimiento Scout la idea básica de su propuesta pedagógica.

En ese año, el entonces Coronel Baden-Powell se encontraba rodeado por los bóers en el sitio a la ciudad de Mafeking, en el sur de África.

Durante los más de 200 días que duró el asedio de los boers (colonos holandeses afrikáners), con el objeto de liberar a la mayor cantidad posible de hombres adultos para combatir en el frente, niños y jóvenes voluntarios colaboraron con Baden-Powell en la prestación de servicios tales como limpiar, acarrear agua, llevar mensajes y realizar tareas de observación.

Esta actividad le permitió comprobar que cuando los jóvenes sienten que los adultos confían en ellos, cumplen sus responsabilidades con eficiencia, constancia y alegría.

Desde un principio esta experiencia imprime en el Movimiento Scout el compromiso con los demás. Como expresión de ese compromiso, y también como una forma de atender a los factores sociales que contribuyen a la formación de la identidad, el método scout propicia que los jóvenes asuman una actitud solidaria, realicen acciones concretas de servicio y se integren progresivamente en el desarrollo de sus comunidades.

Junto con resolver un problema o aliviar un dolor, el servicio es una forma de explorar la realidad, de conocerse a sí mismo, de descubrir otras dimensiones culturales, de aprender a respetar a los otros, de experimentar la aceptación y el reconocimiento del medio social, de construir una autoimagen positiva y de estimular la iniciativa por cambiar y mejorar la vida en común.

La vida de servicio, estimulada por el hábito de la buena acción individual e integrada por las actividades y proyectos que acercan a los jóvenes a quienes más necesitan, generando su disposición permanente a servir.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
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sábado, 15 de agosto de 2009

Condiciones para que el juego tenga éxito

Siempre he desaconsejado las recetas, porque lo que le funciona bien a uno, no necesariamente es lo que necesita el otro. Como hemos compartido en entradas previas la experiencia es algo personal, sin embargo, todo aquel que escribe, como es mi caso aquí, realiza generalmente un esfuerzo por generalizar algunas premisas que mezclan en una "coctelera" lo que ha vivido, lo que le han contado y lo que ha podido leer sobre un tema, con una pizca de intuición de por donde va la cosa.
Hecha esta aclaración, va mi sugerencia de las condiciones para que los juegos tengan éxito:
  • Armar un repertorio de juegos variados.
  • Tener a mano un par de libros de juegos o material de consulta similar.
  • Antes de elegir el juego pensar en los jugadores, el entorno, el tiempo disponible y la ocasión.
  • No improvisar, hacer previamente una lista del material necesario y llevarla preparada.
  • Simplificar las reglas, aclarar previamente aquellas dudas que den lugar a discusiones.
  • Antes de empezar el juego dejar en claro qué es lo que hace ganar o perder, si ese es el objetivo del juego.
  • Saber ocupar el rol de animador del juego, manteniendo la "cabeza fría" para no enredarse en el juego como un jugador desaforado.
  • Buscar que el juego integre a todos los participantes. Si algún joven debe salir en virtud de las reglas de juego planteadas al inicio, proponer si éstas lo permiten, que se pueda dar su pronto reingreso luego de un tiempo.
  • No interrumpir el juego sin un motivo válido. Pensar previamente el tiempo y lugar disponibles para asegurar una continuidad del juego.
  • "Matar el juego antes que el juego muera", es decir, terminar el juego antes que ya nadie quiera jugarlo. A veces la finalización no es regulable porque su resolución requiere ir hasta el final y, cortarlo antes, deja la percepción de que el objetivo se frustró. Un juego que terminó en el momento justo será bien recordado y dejará deseos de volverlo a jugar.
  • Reconocer el mérito del ganador, pero principalmente no denostar al perdedor.
  • No repetir el mismo juego con mucha frecuencia.
  • Luego de jugar, recrear un espacio para evaluar el juego mismo, el desempeño de los participantes y el cumplimiento de las tareas asignadas a quienes lo condujeron.
Existen muchos manuales y publicaciones que contienen diferentes tipos de juego para jóvenes. Generalmente en los cursos de formación de dirigentes se hacen clasificaciones del tipo: de interior y de exterior, breves y extensos, de ingenio o de despliegue físico, grandes juegos “de ciudad” o juegos nocturnos al aire libre. Esas son especificidades para los pedagogos, para los pibes hay juego divertidos o aburridos.

Algo que les puede ser útil es armar una carpeta de juegos y llevarla siempre con uno, allí pueden escribir los mejores que resultaron, los que uno observa al visitar otros Grupos o un campamento distrital, zonal o nacional.

domingo, 9 de agosto de 2009

El juego organizado, disparador de aprendizajes

Los juegos organizados son los que más atraen a los jóvenes y los que mejor facilitan el aprendizaje.

En ellos cada participante desempeña una función, aportando inteligencia y destrezas. Cada participante debe concentrarse en lo que hace, ya que su distracción puede perjudicar a su equipo.

Por el juego los jóvenes aprenden que no siempre pueden ganar, que es necesario ponerse en el lugar del otro o de la otra, gobernar sus impulsos físicos, contenerse y dominar la tendencia a interpretar las reglas para su provecho.

Asimismo, los más hábiles comparten con aquellos que lo son menos y éstos, a su vez, aprenden de ellos. El juego permite que hasta los menos diestros se destaquen en algo en particular.

En la adolescencia el juego demanda despliegue físico y requiere cierta elaboración que permita a los jóvenes reflexionar y decidir por sí mismos. Por eso es frecuente el juego que desarrolla un tema, ya que junto a la actividad física considera destrezas técnicas y aspectos tácticos que permiten idear y aplicar un plan.

Para elevar su resultado educativo, el juego debe proveer alternativamente la sensación de éxito y de pérdida, por lo cual la variedad de estilos y demandas de los juegos asegurará a todos la oportunidad de experimentar la emoción de triunfar.

lunes, 3 de agosto de 2009

El juego como actitud y como actividad

El juego, forma privilegiada de la pedagogía scout, puede ser visto desde dos perspectivas:
  • La primera considera al juego como una actitud. Desde este ángulo el juego es una disposición de la voluntad, un estilo de ser, un punto de vista desde el cual observar y juzgar los hechos sin demasiada gravedad, con optimismo y humor, dejándose sorprender por la vida. Comprendiendo que esta actitud es natural en los jóvenes, el método scout está concebido como un gran juego y éste es su mayor atractivo para ellos, quienes lo asumen como propio. Esta “actitud de juego” hace que los jóvenes se muestren sin temores, permitiendo a los dirigentes conocerlos mejor e identificar la forma de apoyarlos.
  • En segundo lugar, el juego puede ser visto como una actividad, como un medio espontáneo de exploración de sí mismo, de los demás y del mundo. Como hemos dicho en las entradas previas, jugar implica experimentar, probar hasta dónde se puede llegar, aventurar, esforzarse, celebrar. Jugar con otros incluye compartir, ayudarse, organizarse, saber ganar y saber perder. Desde este ángulo el juego es un factor de introducción a la vida social, ya que al igual que en la vida cotidiana existen reglas que todos deben respetar.
Siempre listo, rodrigo

lunes, 27 de julio de 2009

A través del juego podemos experimentar la realidad

El juego optimiza las oportunidades de:
  • experimentar,
  • aventurar,
  • imaginar,
  • soñar,
  • proyectar,
  • construir,
  • crear y
  • recrear la realidad.
El juego genera una ocasión de aprendizaje significativo que el Método Scout privilegia como un espacio de experiencias donde el joven es actor protagónico.

La educación a través del juego, que facilita la integración de los jóvenes con los demás, les permite el conocimiento de sus aptitudes y motiva su interés por explorar, aventurar y descubrir.

En el juego el joven puede desempeñar papeles diversos, descubrir reglas, asociarse con otros, asumir responsabilidades, medir fuerzas, disfrutar triunfos, aprender a perder y evaluar sus aciertos y errores.

Es decir, vive todos y cada uno de los elementos del Método Scout.

El juego no tiene edad, ni es algo privativo de los niños. Todas las experiencias antes referidas (roles, reglas, asociación, responsabilidades,etc.) son muy provechosas en una etapa de formación de la identidad.

Siempre listo, rodrigo

domingo, 19 de julio de 2009

Aprender jugando

La pedagogía del Movimiento Scout está basada en el juego.
El juego es un fenómeno social que intermedia espontáneamente en el intercambio entre los jóvenes.
El juego es la forma en la cual exploramos el mundo que nos rodea.
A través del juego descubrimos nuestras posibilidades y limitaciones y nos ponemos a prueba.
El juego nos ofrece oportunidades de crecimiento y genera espacios de expresión, creación, imaginación y aprendizaje.
El juego es el intermediario que relaciona a los jóvenes con su medio.
Conocer a ambos es la tarea del dirigente scout y, el juego es una herramienta educativa privilegiada para abordarlos.
El Proyecto Educativo de Scouts de Argentina basa en el juego los conceptos de Método Scout y de Programa de Jóvenes.
El Programa de jóvenes es como el juego, un mediador entre la persona y su medio, un espacio de experimentación.
“Baden-Powell dedujo el método pedagógico del Movimiento Scout de la observación del juego social espontáneo. Se encuentran en él los mismos elementos: acción, imaginación, asociación, papeles y reglas. Su carácter educativo está en él, acentuado por las propuestas que hace el educador, por las cuestiones que suscita. Pero el juego es la trama de la pedagogía scout con variantes a lo largo de las diferentes edades.”

“Los jóvenes crecen en la medida en que se interrelacionan con el medio a través del juego. El Juego es un espacio de experimentación donde las personas aprenden su realidad. Un espacio que ofrece posibilidades de explorar dentro de límites ciertos y adecuados.”
Ya Baden-Powell definía al Movimiento Scout como un gran juego.
La característica esencial del Juego Scout es que permite equivocarse sin que esto implique un castigo.
El Programa Educativo debe permitir la experimentación.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 12 de julio de 2009

¿Cómo se vive en el Grupo Scout el "aprender haciendo"?

Los jóvenes se animan a experimentar cosas primero y luego deducir conclusiones de lo que ellos han experimentado. En términos prácticos, esto tiene varias implicaciones para el dirigente adulto:

· El dirigente no necesita explicar el objetivo educativo de una actividad. Esto le es indiferente a los jóvenes y limita su espontaneidad y experiencia a nada más los límites de lo que imaginan que se espera de ellos.

· El expresar sus reacciones, sentimientos, etc. les ayuda a sacar conclusiones. Un momento tranquilo al final de la reunión o del campamento puede usarse para evaluar en términos generales cómo salió la actividad y para que todos se animen a expresarse. Los jóvenes pueden percibir la experiencia de maneras diferentes, y realmente puede resultar que lo que ellos han obtenido de la experiencia no tiene nada que ver con lo que originalmente fue pensado para esa actividad.

· El dirigente no debe insistir con lo que "supuestamente" tendrían que haber aprendido, sino simplemente acompañarlos cuando reflexionen sobre ello. Debe vivirse una atmósfera constructiva para que los jóvenes no se sientan asustados de hablar. Si es necesario, el código de vida puede recordarse para ayudar a los jóvenes a reflexionar sobre su experiencia o simplemente para recordar a los jóvenes que cada persona tiene derecho a expresarse y que si las quejas son a lo que se hizo, debe describirse el problema y no atacar a nadie personalmente.

· Que una de las decisiones más difíciles que el adulto debe tomar incluye el permitirle al joven experimentar o cometer errores antes de intervenir. ¡A través de experimentar un error, un joven puede entender mejor que, cómo y por qué algo salió mal y, quizás, cómo hacer las cosas de una manera diferente la próxima vez!

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao