lunes, 5 de enero de 2009

El Scout ama a Dios y vive plenamente su Fe

En la entrada anterior, presentamos que el compromiso con los valores expresados en la Ley Scout es una guía de las acciones y no una lista de prohibiciones.

La Ley Scout educa, a partir del "aprender haciendo", el desarrollo del carácter.

Estas 10 proposiciones positivas elegidas por Baden-Powell son el núcleo del Método Scout y, alrededor de este centro giran los demás elementos.

Hoy vamos a "poner la lupa" sobre la primera proposición: la vivencia de la propia fe...

El Proyecto Educativo define una educación integral de la persona, tanto sea en su relación con Dios, como con los demás y consigo mismo.

Este respeto de la pluralidad humana nos empuja a buscar el equilibrio entre las diversas dimensiones de la persona, comprendiendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona y su encuentro con Dios.

En su tarea educativa, es sumamente prudente que los dirigentes ayuden al discernimiento, en coherencia con nuestro Proyecto Educativo, para evitar la incoherencia entre los principios del Movimiento Scout y los propios principios religiosos.

En 2001 la Oficina Scout Mundial publicó "El Movimiento Scout y el desarrollo espiritual" donde expresa que:
El Movimiento Scout ayuda, motiva y alienta al fiel de cada religión a ser “verdadero católico”, “verdadero musulmán”, “verdadero budista”, etc.

Esta afirmación se apoya en lo que B-P escribió en Escultismo para Muchachos:


“un hombre no vale nada si no cree en Dios y no obedece sus leyes; por lo tanto, todo Scout debe tener una religión”.

Si caminamos unidos por los mismos principios y por un compromiso con esos principios que hemos asumido libre y voluntariamente, nuestra invitación debe llegar a todos sin distinción de credo.

Por eso, el Movimiento Scout no hace preferencia por una opción religiosa, sino que se ofrece como compañero de senda de todos aquellos que caminan en la búsqueda de Dios, invitándolos a vivir plenamente su Fe con honestidad y alegría y a dar testimonio de su compromiso.

Propiciar un espacio educativo para amar a Dios y vivir plenamente la propia opción de fe es:
  • trascender el mundo material.
  • un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.
  • adherir a principios y valores espirituales.
  • dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.
  • respetar las convicciones religiosas de los demás.
En algunos casos el Grupo Scout se constituye en el seno de una comunidad de fe, si es así y opta por una conformación "homogénea en lo religioso", el Movimiento Scout los invita a asumir el anuncio de su Fe y a vivirlo en la comunidad de la iglesia en la cual se congregan, siendo fieles a sus convicciones, signos, liturgias y celebraciones.

Pero, para cerrar, quiero rescatar la genialidad de B-P en su pedagogía, la Fe no debe vivirse como una obligación, el Movimiento Scout invita a vivir ALEGREMENTE la propia Fe.

No dudamos que un joven que logra incorporar esta óptica tiene un sentido espiritual para su vida que trasciende el mundo material, a la vez que se libera de posiciones sectarias.

En la próxima entrada nos enfocamos en la lealtad y el ser digno de confianza.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao


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