domingo, 8 de noviembre de 2009

El peligro de mirarse solamente el ombligo

Si nos guiamos por las orientaciones de Baden-Powell con que arrancamos la semana pasada (conocer al joven y conocer su hogar), esta manera de atender a la progresión personal de cada joven, puede parecer muy exigente en cuanto al tiempo que le requerirá al dirigente.
Pero cuando se aplican todos los elementos del método scout es más fácil de lograr.
Hay dos elementos intangibles (e invisibles) pero palpables:
  1. La intimidad producida por el sistema de patrullas y,
  2. la confianza existente gracias a la vida del grupo en la sección.
Estas dos cuestiones crean un clima de apertura donde los jóvenes se dan a conocer sin temor y comparten sus inquietudes expresando todo lo que son.
A partir de aquí, la integración entre su vida scout y su vida entera se produce con toda naturalidad y todos están al tanto de lo que hace cada uno fuera del Grupo.
En algunos casos hasta acompañan en esas actividades como una exhibición de judo o de cerámica, un partido importante en el torneo en el cual participa uno de ellos, etc.
Aplicar el Método Scout de esta manera, representa un desafío para ciertas formas de enfrentar la progresión que se han hecho habituales en algunos Grupos.
Porque si la progresión se reduce solamente a una serie de tareas que es preciso cumplir dentro del Grupo Scout, los dirigentes se limitarán a observar el cumplimiento de esas tareas, prescindiendo del impacto que tiene el resto de su vida en los jóvenes.
Pero cuando se trabaja en base a objetivos educativos que comprenden todos los aspectos de la personalidad, no alcanza evaluar el avance de los jóvenes en el interior del pequeño grupo o en la sección, sino que, en la medida de lo posible, es necesario observar si todas las actividades que desarrollan, dentro y fuera del Movimiento, en su casa, en su vecindario y en la escuela, contribuyen a producir en ellos las conductas deseables contenidas en los objetivos.
Por cierto, sin que ello se vuelva una tarea obsesiva.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

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