viernes, 30 de julio de 2010

La lógica pedagógica de B-P

Haremos el intento de resumir la lógica pedagógica de B-P analizada hasta aquí, con el riesgo de simplificar demasiado y dejar cosas afuera.
En la propuesta original de Baden-Powell en "Escultismo para Muchachos" el joven desarrolla su auto-formación superando pruebas.
A partir de la década del ’60 la propuesta del Movimiento Scout agrega como eje central de la acción la pedagogía del “proyecto”.
Esta opción por la metodología de proyectos prioriza que el joven haga una “descubierta” que le plantee una situación problema, se fije objetivos a lograr, realice una análisis de factibilidad que considere los antecedentes sobre la situación problema, los recursos que debe poseer (recursos materiales, humanos, competencias a adquirir), se plantee indicadores de logro y se organice para alcanzarlos.
Este proponerse objetivos de logro, que son expresados en líneas de acción en su Bitácora, Agenda o Cartilla de Progresión según el grupo de edad, lo vimos reflejado, en cierta medida, cuando mencionamos el modelo de aprendizaje de John Dewey. Pero volviendo a lo cotidiano, en el párrafo anterior descubrimos también iniciativas como “Scouts del Mundo” o, simplemente, el “sistema de empresas” de la Rama Caminantes.
Y aquí enlazamos con el planteo original de “Escultismo para muchachos”, el joven logra su auto-formación, ya no superando pruebas sino generando proyectos, a veces en pequeños grupos y, otras veces personales.
Según el grupo de edad el Programa del Movimiento Scout irá dando más prioridad a los proyectos del pequeño grupo o a los personales (en las ramas mayores).
Es decir, el preparar una actividad de equipo o patrulla me permite, en el presente o en el futuro, encarar una propuesta individual. Y viceversa.
Y en este diálogo de ida y vuelta, la síntesis es la construcción de la identidad del joven.
Por eso, cuando va finalizando su tránsito en el Movimiento Scout, en la Rama Rovers, le proponemos que realice una opción, a la que llamamos “proyecto de vida” en tres aspectos: el vocacional como persona, el cívico como ciudadano y, como ser transcendente en el sentido de su fe.
Pero además le agregamos un “plus”, este proyecto de vida, debe encarnarlo con sentido de servicio en su entorno (la sociedad, su iglesia, su familia). Este es el sentido del compromiso previo a la Partida Rover.
A partir de la semana próxima repasaremos la evolución de la lógica de la pedagogía democrática y el aprender haciendo en el Movimiento Scout.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

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