sábado, 21 de agosto de 2010

Los primeros 80 años del programa del Movimiento Scout

Hemos visto que el concepto de Programa de Jóvenes tal y como lo conocemos hoy es relativamente reciente.
Al principio, el programa scout era entendido como un conjunto determinado de actividades concebidas por B-P y publicadas en "Escultismo para Muchachos".
Por eso no parecían destinadas ni a evolucionar ni a ser modificadas.
La propuesta de "Escultismo para Muchachos" de 1908 daba a los jóvenes una "auto-formación" que haría de ellos buenos ciudadanos.
Pero a comienzos de 1914 B-P introduce el concepto de formación de los dirigentes y luego las asociaciones establecieron las estructuras de "adiestramiento".
B-P, sin duda sin quererlo, contribuyó a fortalecer esta situación creando un sistema atractivo de reconocimiento: la insignia de madera. A continuación en 1919 escribe "Guía para el Jefe de Tropa", reforzando el rol de dirigente por sobre la "auto-formación" del joven y sus pares de la patrulla.
Cuando no se percibía la necesidad de desarrollar el Programa de Jóvenes; era el adiestramiento de dirigentes lo que recibía la atención y se lo entendía como la forma de corregir la implementación del programa en los grupos.
El adiestramiento de los dirigentes se benefició así de ideas nuevas en materia de contenido y métodos, muchos desarrollados fuera del Movimiento Scout pero adaptados a él.
En cambio el programa permaneció sin cambios hasta después de la post-guerra cuando, en los Scouts de Francia, Michel Menu asume como Comisionado Nacional de la Rama Scout y se anima a modificar el esquema en que había derivado el Scoutismo al internacionalizarse (se había diluido la ciudadanía activa) ante el diagnóstico de que la juventud francesa había descubierto la modernidad a través de las tropas americanas estacionadas allí y ya no sentía atraída por una propuesta que se había "aburguesado".
Menu encuentra eco en Pierre Goutet, el ex Comisionado Nacional Rover antes de la guerra, quienes convencen al Consejo Nacional de realizar un cambio radical en el método educativo.
Menu no solamente agrega una rama entre los Scouts y los Rovers, sino que pone el eje en la aventura, en la reconstrucción social del país y recupera ideas originales del woodcraft con la doctrina religiosa del Padre Marcel Forestier (algunos abran leído su libro "Escultismo, ruta de libertad").
Complementariamente Goutet pone el énfasis de los Rovers en revisar todos los puntos de vista sociales y religiosos para "abrir" el Movimiento Scout al mundo nuevo que surgía luego de la guerra, trascendiendo el mirar el afuera como quien analiza un insecto bajo una lupa para pasar a la acción concreta y transformadora en la comunidad cercana.
Mientras, el proceso de desarrollo en capacitación de los dirigentes condujo a inquietudes sobre la implementación en los grupos y a la evolución desde un programa entendido como "conjunto de actividades" a un programa entendido como "método" aplicable a nuevas actividades y proyectos.
Así es como el Programa de Jóvenes se convierte en una entidad distinta de la Formación de los dirigentes recién en la segunda mitad del siglo de vida del Movimiento Scout.
Como los "programas" scouts empezaban a evolucionar y se percibía la necesidad de ponerlos al día, numerosas asociaciones modificaron sus estructuras en función de las circunstancias nuevas y el desarrollo del programa vio la luz, de manera más o menos organizada a través de equipos nacionales de rama y espacios de actualización como indabas y congresos.
De esta forma a mediados de la década del '70, para numerosas asociaciones el Subjefe Scout o un equipo de Comisionados de ramas estaban encargados del programa y, en otros casos, era el mismo Comisionado Nacional de Formación o su equipo.
Este desarrollo desigual del área de Formación (y del equipo de formación) con funciones y responsabilidades claramente definidas y bien aceptadas, contrastó, al principio, con el área de Programa (como visión integradora), función que, en muchas asociaciones scouts nacionales, tardó en ser legitimada por una política.
Cuando se tiene un equipo de Comisionados de ramas (Comisionados lobatos, scouts, etc.), la cuestión que se plantea es la de la responsabilidad global y de la coordinación.
Cuando el Comisionado Nacional de Adiestramiento y su equipo son también responsables del programa, nos enfrentamos a un conflicto de prioridades.
Es poco probable que las dos funciones puedan ser desempeñadas de manera adecuada por una sola persona, o incluso un solo grupo de personas. Tanto el adiestramiento de adultos como el Programa de Jóvenes requieren compromisos totales de dirigentes voluntarios y profesionales, investidos de responsabilidades claramente definidas y distintas.
Recién en 1990 la Conferencia Scout Mundial de París aprobó una Política Mundial de Programa del Movimiento Scout. Pero de ella nos ocuparemos la semana próxima.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao
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