viernes, 29 de octubre de 2010

Tres principios para la implementación del Programa del Movimiento Scout

Hemos reflexionado en las semanas previas sobre el diseño y la difusión del Programa de Jóvenes del Movimiento Scout. Llegado al momento de la implementación y la puesta en práctica, sugerimos considerar tres características:

• Fidelidad - Se deben respetar los elementos fundamentales del Movimiento Scout (objetivos, principios y método).

• Relevancia - Debe responder a las necesidades y aspiraciones de los jóvenes contemporáneos en un país determinado.

• Viabilidad - Debe ser adaptable y fácil de implementar a nivel local.

Lamentablemente, esta última característica, a veces, es pasada por alto.

En los cien años de historia del Movimiento Scout hubo oportunidades en las que se desarrollaron programas, que eran teóricamente muy interesantes y atractivos. Sin embargo, al ser puestos en práctica en el terreno resultaron demasiado rígidos o difíciles de aplicar.

Es preferible proponer un programa relativamente modesto, que pueda ser aplicado con éxito por un 90% de los dirigentes, en lugar de un programa muy ambicioso que solamente pueda ser llevado a cabo por dirigentes con mucha experiencia.

En síntesis, para garantizar el éxito, la política de Programa de Jóvenes y la de Recursos Humanos y Formación deben estar estrechamente vinculados.

Como movimiento educativo a nivel mundial, el éxito del Movimiento Scout radica en su capacidad de combinar estos diferentes niveles, desde la definición de los elementos fundamentales a nivel mundial a la ejecución del programa dentro de una comunidad local, de manera armoniosa y creativa.

La semana próxima veremos el importante rol que cumple el Equipo Nacional de Programa.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

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