sábado, 31 de diciembre de 2011

El Movimiento Scout y la educación integral del joven


El Movimiento Scout se define como un movimiento educativo de educación no formal.
Educación no formal es toda actividad educativa, organizada y sistemática, realizada fuera del marco del ámbito escolar oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población. 
En el Scoutismo esos aprendizajes comprenden competencias para la vida cotidiana, para una futura capacitación laboral o conocimientos generales.
Las actividades de educación no formal les brindan a los niños y jóvenes la posibilidad de reforzar su autoestima y les ayudan a encontrar la manera de contribuir a sus comunidades.
Algunos ejemplos de cómo se aborda la tarea educadora del Movimiento Scout: 
  • Proveer herramientas para la vida, en particular el trabajo y la ciudadanía,
  • Adquirir una cultura encaminada al desarrollo de la persona,
  • Desarrollar la capacidad de razonamiento que permita la autodeterminación,
  • Análisis crítico de las realidades cercanas y estímulo para el cambio social a través de proyectos comunitarios.
El Movimiento Scout como movimiento educativo nunca debe desdibujar el siguiente perfil: 
  • Es no formal, no debe quedar absorbido por un esquema de educación formal (escolar),
  • Debe dar el principal protagonismo a los jóvenes,
  • Debe ocuparse del desarrollo de todas las dimensiones de la persona,
  • Todas sus acciones ayudan a construir un mundo mejor.
Como venimos señalando en este espacio de reflexión desde su inicio, lo que diferencia al Movimiento Scout como movimiento educativo es el Método Scout.
 El cual se adapta a las necesidades y expectativas prioritarias de los jóvenes, que varían según las épocas y los lugares.
En las próximas semanas veremos cómo se vincula el Método Scout con el desarrollo espiritual del joven.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao
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