sábado, 10 de marzo de 2012

El rol del dirigente scout al explorar lo invisible

En las dos entradas anteriores hicimos un paralelo entre el explorar y el explorar lo invisible.
Quisiera invitarlos ahora a reflexionar sobre el rol de los dirigentes del Movimiento Scout en el desarrollo espiritual y la formación que necesitarán para ello.
En general, cuando preparamos a los jóvenes para adquirir ciertas competencias especializadas, recurrimos a otras personas a las que llamamos “sinodales” o especialistas.
Para explorar lo invisible, las competencias y los conocimientos especializados que necesitamos pueden incluir la práctica de la oración o de la meditación, el conocimiento de primera mano de una religión o de una tradición religiosa particular.
Si bien algunos dirigentes pueden tener conocimientos especializados, y siempre habrá en el Movimiento Scout momentos apropiados para utilizarlos y transmitirlos, debemos saber cuando recurrir a la ayuda de otros para no improvisar.
Trazando un paralelo con la exploración, las competencias generales para explorar lo invisible son el espíritu de aventura, algunos conocimientos básicos de orientación, capacidad de trabajo en equipo, de obtener recursos y consejos de los especialistas y de indicar los ámbitos que podrían ser útiles para la exploración.
Todas son cosas que se aprenden haciendo siendo explorador de lo invisible. Al igual que cuando preparamos una excursión, el dirigente, en la exploración de lo invisible es un acompañante que comparte la marcha junto con los jóvenes, les da ánimo para no aflojar, identifica los recursos que les puedan ayudar y les aporta ciertas competencias básicas para salir adelante y no "tirar la toalla".
Para explorar lo invisible, los dirigentes debemos tener también los conocimientos básicos del tema y una “caja de herramientas” para entender el desarrollo espiritual en el contexto scout.
La semana próxima enumeraremos qué poner adentro de la “caja de herramientas”.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao
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