sábado, 11 de abril de 2015

TAREAS DE LA ANIMACIÓN TERRITORIAL (2) - DELEGAR O NO DELEGAR, HE AQUÍ LA CUESTIÓN

En el posteo anterior trabajamos sobre la toma de decisiones.
Una de las decisiones más difícil es delegar o no delegar.
En ciertas ocasiones no es malo pensar que puede realizar cierta tarea mejor que otros, esto puede deberse porque se desconfía de los errores que los otros puedan llegar a cometer, otras veces por querer hacerlo más rápido y otras tantas no sabemos por qué.
El delegar es un aprendizaje y no debemos sentir culpa si al principio nos cuesta un poco.
El trabajo empieza definiendo con claridad qué tareas vamos a delegar y acordar con el otro cómo mediremos los resultados.
Pero también es un aprendizaje para el que recibe la delegación, porque es una oportunidad de poner a prueba sus potencialidades.
Como todo aprendizaje, lo mejor es ir paso a paso, desde lo más simple o lo más complejo a medida que vamos tomando experiencia y confianza.
Sin caer en teorizaciones demasiado sesudas, podemos proponer un proceso progresivo marcado por tres escalones sucesivos:
  • Asignar responsabilidades: cuando conformamos el Equipo territorial de Programa es necesario "marcar la cancha", es decir, definir y distribuir claramente las tareas que le corresponden a cada uno.
  • Asumir obligaciones: luego de que cada uno asume una tarea, el paso siguiente es acordar tiempos, acciones específicas e información necesaria.
  • Supervisar y evaluar: es acompañar el proceso del otro para alcanzar los resultados esperados.
En este camino por etapas de aprendizaje de la delegación pueden aparecernos escollos:
  • La dificultad para reconocer que uno no puede hacer “todo”,
  • Que la desconfianza en el otro o en sus errores nos bloquee en el intento por delegar,
  • Creer que uno hace las cosas mejor y más rápido que los demás,
  • Temor a que otro lo haga mejor y nos supere
Finalmente, algunas orientaciones de cuando delegar y de cuando avanzar más despacio hasta crear los espacios y momentos adecuados:
a) Proceda a delegar:
  • Las tareas rutinarias, como primera etapa, para ganar experiencia y confianza antes de delegar tareas que exijan más del otro,
  • A personas competentes para el desempeño de la tarea,
  • A personas que por su experiencia profesional, estudios y conocimientos previos, características personales, puedan desempeñar algunas tareas mejor que nosotros.
b) Antes de delegar busque los tiempos adecuados y sea paciente cuando:
  • Su equipo esté integrado por personas muy dependientes e inseguras,
  • Las personas convocadas ya tienen excesivas tareas que cumplir,
  • Si no se tiene una clara idea sobre la tarea a realizar,
  • Si no se tiene una clara idea sobre los resultados a lograr,
  • Si el riesgo de error es demasiado grande.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

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