sábado, 5 de mayo de 2018

El movimiento scout construye un mundo mejor a través de su aporte educativo

En diferentes escritos se define al Movimiento Scout como un movimiento de voluntarios, que no tiene preferencia por ningún partido político en particular y con un sentido educativo, destinado a los jóvenes y abierto a todos sin distinción de origen, raza o credo.

De esta definición se concluye que el objetivo del Scoutismo es contribuir al desarrollo de los jóvenes para que alcancen su pleno potencial físico, intelectual, social y espiritual como personas, como ciudadanos responsables y como miembros de sus comunidades local, nacional e internacional.

En dicha línea se entiende que la misión del movimiento es contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores basado en la Promesa y la Ley Scout, para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.

Para lograr este loable objetivo no podemos olvidar tres pilares que definen a la propuesta pedagógica del movimiento scout:

  • Los jóvenes se educan para la vida participando en un proceso educativo no formal.
  • Al elegir, ejecutar y evaluar las actividades se usa un método específico que hace a cada joven el principal artesano de su propio desarrollo con el objetivo de llegar a ser una persona que confía en sí misma, capaz de ser autónoma, responsable, solidaria y comprometida.
  • Toda acción en el movimiento scout debe estar orientada a ayudar a cada joven a asumir voluntariamente un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales como los expresados en la Promesa y Ley Scout, y vivir de acuerdo a ese compromiso.

Aunque muchas de estas definiciones ya las hayan oído antes, pongo el acento en ellas porque las considero el reaseguro para volver a retomar la senda de Baden-Powell y preguntarnos críticamente ¿para qué está el Movimiento Scout?

El desarrollo integral de las potencialidades de cada joven se apoya en un estilo de vida que invita a hacer cuanto de uno depende para vivir los llamados “Deberes para con Dios”, “Deberes para con los demás y el mundo” y “Deberes para con uno mismo”.

Vivir esos deberes para con lo trascendente, para con los demás y con uno mismo nos impulsa a intentar ser una persona íntegra y libre, limpia de pensamiento y recta de corazón, de voluntad fuerte, responsable de sí misma, que ha optado por un proyecto personal para su vida, y que fiel a la palabra dada, es lo que dice ser.

La empatía hacia el otro nos llevar a intentar ser una persona servidora de los demás, solidaria con su comunidad, defensora de los derechos de los otros, comprometida con la democracia, integrada al desarrollo, amante de la justicia, promotora de la paz, que valora el trabajo humano, que construye su familia en el amor, que reconoce su dignidad y la del sexo complementario y que, alegre y afectuosa, comparte con todos.

El conjugar la empatía con el otro con los deberes para con uno mismo nos propone intentar ser una persona creativa que se esfuerza por dejar el mundo mejor de como lo encontró, comprometida con la integridad de la naturaleza, esa casa común que compartimos con nuestros hermanos, interesada por aprender continuamente, en búsqueda de pistas aún no exploradas, que hace bien su trabajo y que, libre del afán de poseer, es independiente ante las cosas.

El intentar ser una persona espiritual, con un sentido trascendente para su vida, nos invita a caminar al encuentro de Dios, a vivir alegremente cada uno su fe y a integrarla a su conducta y que, abierta al diálogo y a la comprensión, respeta las opciones religiosas de los demás.

Esto será posible en la medida que no nos desviemos hacia una simple organización recreativa similar a un “club de barrio” o una “colonia de vacaciones” y tengamos presente que el movimiento scout tiene una intención educativa.

Y que la principal contribución del Movimiento Scout a la paz es básicamente educativa y comienza con un sistema de valores que siembra en los jóvenes un sentimiento de hermandad y comprensión que trasciende las barreras nacionales, promoviendo un estilo de vida fraternal.

Les he dejado varias definiciones para "rumiar" con sus Consejos de Grupo o Equipo Distrital. En la próxima avanzamos un poco más.

Siempre listo, rodrigo 

Rodrigo González Cao

Link nota original, 7 de diciembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/12/la-misin-del-movimiento-scout-y-la-paz.html

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