sábado, 19 de mayo de 2018

Un compromiso de hacer lo mejor que pueda

 (Disclaimer) Aclaración inicial necesaria para el lector desprevenido o esporádico: Estimado/a hermano/a scout, la presente es una continuación del posteo previo titulado “La Ley es el núcleo sobre el cual pivotan los demás elementos del Método Scout”. Le agradeceré que, si dispone de tiempo, por favor, "rebobine" e inicie la lectura desde dicha entrada previas.
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En la entrada anterior rescatamos el decálogo de valores expresados en la Ley Scout como el pivot alrededor del cual giran los elementos del Método Scout.
En sus escritos originales Baden-Powell presenta dicho decálogo como un “Código de Honor” compuesto por un juramento (lo que hoy llamamos la “Promesa Scout” - Scout Oath) de hacer lo que mejor pueda para cumplir con la Ley Scout.
El texto original de principios del siglo XX presenta el siguiente concepto: 
“Por mi honor, prometo que haré lo mejor que pueda: para cumplir con mi deber hacia Dios y el Rey (o Dios y mi país); para ayudar a otras personas en todo momento; para obedecer la Ley”
A partir de dicho texto en algunas publicaciones (y sus traducciones) posteriores se introduce  el concepto de “Deberes del Scout” desglosando dicha formulación de la Promesa en partes tales como “Dios”, “la Patria”, “la Humanidad”. 
Si bien en su libro “Escultismo para Muchachos” hace más de veinte menciones a la Ley y a la Promesa y, de hecho en la Fogata Nº 3 (Camp Fire Yarn NO.3 - Becoming a Scout) le dedica unos párrafos al tema, no encontramos una formulación explícita de “Deberes del Scout” en las Fogatas. 
Por lo cual podríamos decir que, en realidad, los postulados del decálogo de proposiciones de la Ley Scout (que desarrollamos en el posteo previo) se complementan como un “compromiso” adicional, sintetizado en la fórmula de la Promesa en los deberes con Dios, con la Patria, con los demás y observar la Ley.
Hemos enfatizado que el compromiso con los valores expresados en la Ley Scout es una guía de las acciones y no una lista de prohibiciones.
La Ley Scout educa el desarrollo del carácter a partir del "aprender haciendo".
Estas proposiciones positivas elegidas por Baden-Powell son el núcleo del Método Scout y, alrededor de este centro giran los demás elementos.
Hoy vamos a "poner la lupa" una primera proposición que surge de la Promesa Scout: la vivencia de la propia fe.
El Movimiento Scout apunta a una educación integral de la persona, tanto sea en su relación con Dios, como con los demás y también consigo mismo (los deberes consigo mismo se deben entender en el sentido que Baden-Powell expresa en sus escritos de ser mejores personas y no resultar una carga para los otros).
Este respeto de la pluralidad humana nos empuja a buscar el equilibrio entre las diversas dimensiones de la persona, comprendiendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona y su encuentro con Dios.
En su tarea educativa, es sumamente prudente que los dirigentes ayuden al discernimiento, en coherencia con la propuesta pedagógica del Movimiento Scout, para evitar la incoherencia entre los valores que promueve el Scoutismo y los propios principios religiosos.
Esta afirmación se apoya en lo que B-P escribió en la Fogata Nº 22 (Camp Fire Yarn NO.22 - Self-Improvement) de su libro “Escultismo para Muchachos”:
“Ningún hombre es muy bueno a menos que crea en Dios y obedezca Sus Leyes. Entonces, cada Scout debería tener una religión.”
Si caminamos unidos por los mismos valores y por un compromiso de hacer lo mejor que podamos que hemos asumido libre y voluntariamente, nuestra invitación debe llegar a todos sin distinción de credo.
Por eso, el Movimiento Scout no hace preferencia por una opción religiosa, sino que se ofrece como compañero de senda de todos aquellos que caminan en la búsqueda de Dios, invitándolos a vivir plenamente su Fe con honestidad y alegría y a dar testimonio de su compromiso.
Propiciar un espacio educativo para amar a Dios y vivir plenamente la propia opción de fe es:

  • trascender el mundo material.
  • un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.
  • adherir a principios y valores espirituales.
  • dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.
  • respetar las convicciones religiosas de los demás.

En algunos casos el Grupo Scout se constituye en el seno de una comunidad de fe, si es así y opta por una conformación "homogénea en lo religioso", el Movimiento Scout los invita a los jóvenes a asumir el anuncio de su Fe y a vivirlo en la comunidad de la iglesia en la cual se congregan, siendo fieles a sus convicciones, signos, liturgias y celebraciones.
Pero, para cerrar, quiero rescatar la genialidad de B-P en su pedagogía, la Fe no debe vivirse como una obligación, el Movimiento Scout invita a vivir ALEGREMENTE la propia Fe.
No dudamos que un joven que logra incorporar esta óptica tiene un sentido espiritual para su vida que trasciende el mundo material, a la vez que se libera de posiciones sectarias.
En la próxima entrada nos enfocaremos en la lealtad y el ser digno de confianza.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao.

Link nota original, 5 de enero de 2009: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2009/01/el-scout-ama-dios-y-vive-plenamente-su.html 

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:


El Blog del Educador Scout: http://scouts2012.blogspot.com

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