sábado, 15 de agosto de 2009

Condiciones para que el juego tenga éxito

Siempre he desaconsejado las recetas, porque lo que le funciona bien a uno, no necesariamente es lo que necesita el otro. Como hemos compartido en entradas previas la experiencia es algo personal, sin embargo, todo aquel que escribe, como es mi caso aquí, realiza generalmente un esfuerzo por generalizar algunas premisas que mezclan en una "coctelera" lo que ha vivido, lo que le han contado y lo que ha podido leer sobre un tema, con una pizca de intuición de por donde va la cosa.
Hecha esta aclaración, va mi sugerencia de las condiciones para que los juegos tengan éxito:
  • Armar un repertorio de juegos variados.
  • Tener a mano un par de libros de juegos o material de consulta similar.
  • Antes de elegir el juego pensar en los jugadores, el entorno, el tiempo disponible y la ocasión.
  • No improvisar, hacer previamente una lista del material necesario y llevarla preparada.
  • Simplificar las reglas, aclarar previamente aquellas dudas que den lugar a discusiones.
  • Antes de empezar el juego dejar en claro qué es lo que hace ganar o perder, si ese es el objetivo del juego.
  • Saber ocupar el rol de animador del juego, manteniendo la "cabeza fría" para no enredarse en el juego como un jugador desaforado.
  • Buscar que el juego integre a todos los participantes. Si algún joven debe salir en virtud de las reglas de juego planteadas al inicio, proponer si éstas lo permiten, que se pueda dar su pronto reingreso luego de un tiempo.
  • No interrumpir el juego sin un motivo válido. Pensar previamente el tiempo y lugar disponibles para asegurar una continuidad del juego.
  • "Matar el juego antes que el juego muera", es decir, terminar el juego antes que ya nadie quiera jugarlo. A veces la finalización no es regulable porque su resolución requiere ir hasta el final y, cortarlo antes, deja la percepción de que el objetivo se frustró. Un juego que terminó en el momento justo será bien recordado y dejará deseos de volverlo a jugar.
  • Reconocer el mérito del ganador, pero principalmente no denostar al perdedor.
  • No repetir el mismo juego con mucha frecuencia.
  • Luego de jugar, recrear un espacio para evaluar el juego mismo, el desempeño de los participantes y el cumplimiento de las tareas asignadas a quienes lo condujeron.
Existen muchos manuales y publicaciones que contienen diferentes tipos de juego para jóvenes. Generalmente en los cursos de formación de dirigentes se hacen clasificaciones del tipo: de interior y de exterior, breves y extensos, de ingenio o de despliegue físico, grandes juegos “de ciudad” o juegos nocturnos al aire libre. Esas son especificidades para los pedagogos, para los pibes hay juego divertidos o aburridos.

Algo que les puede ser útil es armar una carpeta de juegos y llevarla siempre con uno, allí pueden escribir los mejores que resultaron, los que uno observa al visitar otros Grupos o un campamento distrital, zonal o nacional.

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